En las últimas semanas, la violencia entre las bandas latinas que se encuentran arraigadas en Valladolid no cesa. El último episodio ha sido una nueva reyerta entre grupos juveniles de este tipo, acontecido la madrugada del pasado sábado para el domingo en la Plaza Circular, y que se saldó con una detención, otra vez, de un menor, de 16 años. Esta circunstancia, desgraciadamente, no es nueva, puesto que así pasó recientemente con una agresión en el barrio de Las Delicias, en la que un adolescente fue atacado ‘por error’, tras ser confundido con un integrante de una banda rival, o con el asesinato de Juan Esteban Rubio.
El joven de 18 años perdió la vida en un acto violento vinculado a estas bandas latinas (cuya pertenencia ha desmentido la familia en repetidas ocasiones, si bien es una de las líneas de investigación principales) protagonizado por un niño, que eso es, inimputable y de 13 años, que se encuentra internado en el Centro de Menores Zambrana desde entonces. Junto a él, habría participado otra menor de edad, en este caso, de 17, ayudándole a retener a que ejercía de guardameta en el Juventud Rondilla B de categoría juvenil y quien estaba preparándose para enrolarse en el Ejército español, tal y como reconocieron sus allegados.
Volviendo al hecho sucedido en la Circular, del que informaba este lunes Diario de Valladolid-El Mundo, se trataría de una reyerta en la que estaban involucrados Dominican Don’t Play y Trinitarios, grupo al que presuntamente pertenecía el agresor mortal de Esteban Rubio. Alrededor de la una de la madrugada, un grupo de entre quince y veinte jóvenes, varios de ellos armados, se encontraron en la plaza próxima a las vías del tren, y que conecta el barrio de Los Pajarillos con el centro de la ciudad, presuntamente, con el objetivo de pegarse y tras haberse citado allí con tal fin.
Una llamada alertó a la Sala CIMACC 091 de lo que estaba aconteciendo, movilizando dicho centro de control en primera instancia a efectivos de la Policía Municipal de Valladolid, que, como comúnmente se dice, solo se pudieron encontrar con el sitio: a su llegada, la cerca de una veintena de jóvenes ya se había esfumado. Sin embargo, en las inmediaciones vieron cómo uno de los presuntos chicos que había participado tiraba algo debajo de un coche aparcado, que resultó ser un cuchillo jamonero de casi treinta centímetros de hoja. El joven, que fue detenido tras ser pillado in fraganti, era un menor de 16 años.












Está es una lacra que nos está tocando vivir, solución expulsarles a su país de procedencia y se acaba el problema,y no es racismo es supervivencia?lo entienden. verdad? pues eso.