La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Valladolid sigue estando de actualidad. Si hace apenas un mes la decisión del Ayuntamiento de la ciudad de congelar su vigencia durante la celebración de Pingüinos -lo que generó críticas por parte de la oposición y de colectivos ecologistas-, esta vez la Junta de Gobierno Local del Consistorio ha tomado otra decisión que afecta a la almendra central de la capital que ocupa la ZBE: la de permitir que los vehículos históricos puedan acceder a ella.
La decisión del Ayuntamiento de Valladolid se cierne «al objetivo de adaptar la aplicación de las Directrices de Funcionamiento de la ZBE a la normativa estatal y facilitar la circulación de los vehículos históricos», que hasta ahora solamente podían acceder en momentos puntualísimos, como es la celebración, normalmente durante el otoño, del Valladolid Motor Vintage, un evento que reúne cada año alrededor de medio millar de modelos de coches antiguos catalogados como históricos y a miles de curiosos.
Precisamente el Valladolid Motor Vintage es el instante en el que más reivindicaciones se concitaban hasta la fecha al respecto de este permiso, puesto que era un reclamo habitual por parte de los propietarios de este tipo de vehículos el poder circular por la Zona de Bajas Emisiones con libertad, en tanto en cuanto muchos de ellos no se destinan al tránsito diario tanto como a la exhibición y, consideran muchos de esos amantes de estos coches, son frecuentes sus cuidados y mantenimientos a fin de aliviar un potencial impacto.

¿Qué coches podrán acceder a la ZBE de Valladolid?
La modificación llevada a cabo por el Ayuntamiento en dichas directrices establece que aquellos vehículos que hayan sido clasificados como históricos y que consten así inscritos en el registro de la Dirección General de Tráfico podrán acceder a la ZBE mediante un sistema de gestión automática, sin que exista la necesidad por su parte de realizar trámites previos y adicionales ni acreditar requisitos tecnológicos o de emisiones equivalentes a los distintivos ambientales.
En concreto, este tipo de automóviles tiene una antigüedad de al menos treinta años y, para recibir dicha consideración, han de mantener un estado que respete sustancialmente el modelo original, además de haber dejado de producirse (el modelo en concreto; no necesariamente la línea de vehículos). Según las reglas de la DGT, «se exige también que estén en un correcto estado de mantenimiento y conservación», puesto que su categorización tiene como fin el preservar el patrimonio cultural automovilístico de España.
Así aparece dispuesto también en la Ley 7/2021 y en el Real Decreto 892/2024, que, como recuerda el Consistorio, «contemplan la singularidad de los vehículos históricos y promueven la eliminación de obstáculos normativos para favorecer la conservación del patrimonio cultural e industrial automovilístico». No en vano, en el Real Decreto mencionado se menciona, además, «el uso meramente ocasional de estos vehículos»; a menudo, recreativo, dado que más del 60% de los vehículos históricos circulan menos de veinte días al año.
Es por este dato, mencionado en el estudio realizado por la Federación Española de Vehículos Antiguos (FEVA), así como por la limitación del uso a un máximo de 96 días anuales y la prohibición explícita de su utilización como transporte regular y para actividades económicas, que el Ayuntamiento de Valladolid cree reforzada «su escasa relevancia desde el punto de vista ambiental en el ámbito de la Zona de Bajas Emisiones», razón de más por la que ha llevado a cabo esta modificación reglamentaria.











