La Diputación de Valladolid ha puesto como protagonista a la estrategia de promoción turística de la provincia en FITUR 2026, en lo que ha acabado siendo la promoción de la oferta turística de Valladolid, con la presencia de su presidente, Conrado Íscar, que ha sido el encargado de destacar los puntos fuertes de una realidad próspera y con un gran horizonte de crecimiento.
Tras la suspensión de la presentación oficial que estaba prevista inicialmente, motivada por la declaración de luto oficial tras el accidente ferroviario de Adamuz, la Diputación de Valladolid ha retomado su presencia en FITUR para exponer las que para la institución son los pilares de una estrategia global que busca fortalecer la presencia de Valladolid como punto fuerte en el desafío y los proyectos de 2026 en el gran evento anual del turismo en nuestro país.
Por ello, Conrado Íscar ha querido destacar toda la riqueza y la diversidad que posee la oferta turística de la provincia de Valladolid, reforzando el mensaje de que “ninguna descripción sustituye la experiencia de recorrer nuestros pueblos, saborear nuestra gastronomía, disfrutar de nuestro patrimonio o dejarse sorprender por nuestros paisajes”. Un órdago que el presidente de la Diputación de Valladolid ha querido lanzar a todos para poder comprobar de primera mano ese tesoro al alcance de cualquiera que opte por visitar la provincia en este 2026.
Conrado Íscar ha querido recordar que la provincia de Valladolid cuenta con una oferta turística muy diversa, auténtica y de gran calidad. En muchos casos, articulada en torno al turismo cultural y enogastronómico, pero con la naturaleza siempre como telón de fondo. Algo que permite al visitante disfrutar de un destino vivo, dinámico y en constante evolución, apto para cualquier tipo de visitante o familia.
En esa clara propuesta cultural, más de veinte castillos en la provincia, conjuntos históricos únicos o la Villa del Libro de Urueña, así como museos, yacimientos arqueológicos o tradiciones muy vivas, como las fiestas de Interés Turístico y las Semanas Santas. Una serie de realidades continuas que conviven en Valladolid y que convierten a toda la provincia en un territorio lleno de patrimonio y con un catálogo enorme de experiencias auténticas.
No por nada, Valladolid cuenta sin duda con una de las propuestas gastronómicas más sólidas de toda la muestra, muy reconocible dentro del panorama de Castilla y León, y sin duda, con un peso clave dentro del marco nacional e internacional, sustentada en la fiabilidad de los productos, siempre de excelente calidad, así como en el trabajo diario de cocineros de altísimo nivel y reconocido prestigio, puntos fuertes del impulso de la marca Alimentos de Valladolid.
De la misma manera, el presidente ha querido reforzar el valor y la fortaleza de la provincia de Valladolid como destino enoturístico, con un aval firme de los que ya han disfrutado de sus placeres, con más de 70.000 visitantes anuales en el Museo del Vino del Castillo de Peñafiel, así como las cuatro Rutas del Vino (Ribera del Duero, Rueda, Cigales y Toro) que hacen que la cultura del vino sea parte inestimable de la experiencia global que se puede vivir en cada rincón de la provincia de Valladolid. Una realidad que «se vive, se comparte y se recuerda».
En esa misma línea, el presidente ha querido también poner el foco en nuevas formas de turismo familiar, turismo de naturaleza o turismo patrimonial, pues completan una oferta más que amplia y diversa, que está permitiendo a la provincia de Valladolid diversificar los puntos clave de su plan de turismo y, sobre todo, dar respuesta clara a todo tipo de viajeros y turistas, y que puede permitir a la provincia consolidarse como un destino atractivo durante todo el año y para todos los públicos.
Nuevas ideas en torno al turismo
De hecho, en esa búsqueda, Conrado Íscar ha querido señalar la nueva estrategia turística de la provincia de Valladolid para 2026, muy centrará en el impulso y desarrollo del conocido como astroturismo. Un producto diferenciador y de alto valor añadido que se asienta sobre esta modalidad turística en pleno crecimiento que une la observación del cielo nocturno con esa riqueza cultural y natural de un territorio que no tiene nada que envidiar a nadie. De esta forma, ya se está consolidando en Valladolid como una tendencia, por su gran proyección a futuro y por la capacidad de la región para ofrecer este tipo de modalidades bajo cielos limpios, propicios para la experiencia.
De alguna manera, la provincia de Valladolid reúne esas condiciones excepcionales para el desarrollo del astroturismo, pues posee una orografía llana, vital para su realización; cielos despejados, que permiten la visión plena de cada fenómeno; así como oscuros de gran calidad, alejados de esa contaminación lumínica tan enemiga de la visión de los cielos nocturnos. Una realidad que permite disfrutar de la observación de estrellas como en pocos lugares de España y que supone un marco estratégico clave por la relevancia especial del eclipse solar que el próximo 12 de agosto, y que podrá mostrarse en su máximo apogeo en la zona norte de la provincia.













