La irrupción de las empresas de mensajería han desplazado a Correos en muchos servicios ordinarios, pero aún hay quien apuesta por el correo postal de toda la vida para hacer envíos. Aunque sean de droga. Uno de estos casos afecta a un varón de Valladolid para quien la Fiscalía solicita tres años y medio de cárcel porque iba a recibir un paquete con contenido ilícito procedente de Países Bajos y mediante envío postal. Si no lo hizo fue gracias a Aduanas, que interceptó dicho paquete antes de que le llegase a casa.
Este particular envío contenía más de veinticinco gramos de mefedrona, un potente estimulante parecido a la metanfetamina y que puede causar un grave deterioro de la salud de sus consumidores y hasta su fallecimiento. Esta sustancia fue detectada en marzo de 2024, en un control aleatorio de Vigilancia Aduanera de Burgos, cuyos funcionarios localizaron en el centro logístico de Seur el paquete postal con destino a la casa del acusado, que se encuentra en Valladolid.
La sospecha de que se pudiera tratar de alguna sustancia ilícita llevó a pedir autorización al juez para realizar la entrega, pero vigilada, como sucedió el 3 de abril. Y así se hizo, se entregó, pero fue interceptado y abierto con posterioridad en presencia de las autoridades, que encontraron 25,66 gramos de mefedrona, valorados en 787 euros, y que podrían haber generado alrededor de medio millar de dosis, según la Fiscalía de Valladolid, que el acusado habría destinado a la distribución a terceros.
El Ministerio Público pide tres años y medio de prisión para el hombre, que ha sido acusado de un delito de tráfico de drogas por las noticias de Holanda, que diría Melendi, que lo que le han traído es, cuando menos, el juicio, que se celebrará el próximo martes 3 de marzo en la Audiencia Provincial de Valladolid, donde, además, podría imponérsele el pago de una multa de 2.000 euros, añadida a la petición anterior, ya que también eso ha sido solicitado por el fiscal.











