La Universidad de Valladolid, la Junta de Castilla y León y el resto de universidades públicas de la comunidad han firmado un protocolo de colaboración mediante el cual se impulsarán, entre este 2026 y el año 2031, nuevas inversiones destinadas a infraestructuras en centros universitarios, sobre todo en titulaciones que están relacionadas con las Ciencias de la Salud. El acuerdo fija un marco de financiación plurianual y de cooperación entre las diferentes instituciones y hará posible la construcción y adecuación de espacios docentes y científicos, adecuados a las exigencias actuales de la docencia en la universidad y la investigación de calidad. De este modo, la UVa recibirá 43 millones de euros en los próximos años.
En la firma del protocolo estuvo presente el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, junto con los rectores de las cuatro universidades públicas de la comunidad. Aunque el importe destinado la Universidad de Valladolid es de 43 millones, la inversión total que hará el gobierno castellano y leonés será de 125 millones. El presupuesto vallisoletano estará destinado a la nueva Facultad de Farmacia, la rehabilitación del Edificio de Ciencias de la Salud, la tercera fase del campus de Segovia, la ampliación de Ingenierías Agrarias en el campus de Palencia y otras instalaciones para Ciencias de la Salud en el campus de Soria.
Recordó Mañueco que Castilla y León es «la segunda comunidad autónoma con mayor capacidad de atracción de estudiantes de grado y la tercera en estudiantes de máster. También somos la tercera en retención de talento para la universidad». También que en su momento prometió que «esta se iba a convertir en la legislatura del talento y no se ha quedado solo en una frase, es una realidad». Para el presidente, «sinceramente, este es un momento histórico para las universidades de Castilla y León, y este protocolo ayuda a apostar por ese momento histórico».
Mañueco aseguro que la intención de su gobierno es «es cumplir y apoyar a las universidades públicas para que tengan la mayor calidad posible, también en las infraestructuras» y se mostró orgullos «de nuestras universidades», dejando claro que se trata de un «plan extraordinario que va a ser un revulsivo para que sigan aumentando su proyección y dinamismo». Por último, resaltó «la estabilidad que ofrecemos desde el Gobierno de la Junta de Castilla y León permite a nuestra universidades ser motor de crecimiento y empleo» y defendió que «aquellas sociedades que tienen universidades de prestigio son sociedades avanzadas y eso es por lo que apostamos».
Una respuesta realista y ambiciosa
Antonio Largo, rector de la Universidad de Valladolid, también intervino y valoró la firma de este protocolo como «un paso decisivo para garantizar que nuestras infraestructuras estén a la altura del nivel académico, científico y asistencial que caracteriza a nuestras titulaciones». Para Largo, la calidad universitaria «no se sostiene solo en el talento de su profesorado y su estudiantado, sino también en espacios adecuados, modernos y bien planificados, pensados a largo plazo».
El rector también quiso destacar «la disposición y el compromiso de la Junta de Castilla y León para hacer posible este acuerdo» y puso énfasis en el «diálogo constante y el trabajo sostenido con la administración autonómica han permitido articular una respuesta realista y ambiciosa a las necesidades actuales y futuras de la universidad».
Con este acuerdo sellado en el protocolo se refuerza también la coordinación entre la Junta de Castilla y León y las universidades públicas de la comunidad, favoreciendo una planificación conjunta de las inversiones y una ejecución de proyectos ordenada. Todo con el objetivo de consolidar un sistema universitario público fuerte, competitivo y al servicio de la sociedad.











