Un joven de 22 años ha sido detenido por la Policía Local de Valladolid tras desobedecer varias veces a los agentes y ponerse violento. El aviso, desde un bar de Pajarillos, fue el que activó la presencia de los agentes, que instaron al joven a marcharse del bar por estar ocasionando problemas. Un episodio que, después de que el sujeto se pusiera notablemente violento, acabó en detención.
Unos hechos que se han producido la noche del miércoles 28 de enero, en un bar del barrio de Pajarillos, donde el dueño llamó a la Policía para alertar de una serie de incidentes que estaban ocurriendo en el establecimiento, provocados por un cliente que insistía en «hacerse un porro» dentro del local. Además, al ser interpelado por el dueño, el sujeto comenzó a ponerse violento y a generar malestar en el bar, con un escándalo notable y resistiéndose a obedecer y a abandonar el local.
Con esta situación llegaron los agentes, que pudieron comprobar que, efectivamente, se encontró al mismo joven, esta vez en la puerta del local. En ese momento, estaba más tranquilo, pero después de que los agentes lo identificaron, el cacheo mostró que estaba en posesión de dos cogollos de marihuana, con lo que tuvieron que levantar un acta de posesión de drogas, así como le invitaron a abandonar el bar y alejarse del lugar, ya que el propietario del establecimiento no le quería permitir, de nuevo, la entrada.
La cosa no quedó así, pues solo después de media hora se volvió a recibir una nueva llamada a la policía en la que se informaba que el sujeto había entrado de nuevo en el bar y que se estaba mostrando visiblemente violento. De esa forma, tras regresar la patrulla al bar, volvieron a instar al joven a salir del establecimiento, pero su actitud violenta y el intento de agarrar a uno de los agentes acabó con su detención.
Finalmente, tras conducirlo a dependencias policiales, los agentes levantaron un acta por posesión de marihuana, por desobediencia a los agentes personados en el local y por ponerse violento en el momento en el que instaron a abandonar el bar.











