Un juzgado de Valladolid ha dictado sentencia sobre la herencia del Grupo Pesquera. Según la Audiencia Provincial de Valladolid, hay motivos para creer que hubo un sostenido maltrato psicológico sobre el fundador de la bodega por parte de tres de sus hijas, que han sido desposeídas de una posible herencia, que habrían procedido a reclamar y que, de acuerdo al tribunal provincial, no recibirán, tras demostrarse esta serie de hechos y la desestimación del recurso interpuesto por las tres hermanas.
La exclusión de las mismas de la herencia familiar se da tras entender que el fallo de la justicia entiende demostrado el maltrato, en un fallo que explica a la perfección la situación de crisis vivida por la familia tras la consabida crisis matrimonial de los padres de familia. La singular formación de dos bloques en la familia, con las hijas y la madre ante el fundador de Pesquera, llegaron a desposeer al patriarca y fundador de la toma de decisiones de la empresa.
Tras esta aclaración, según el tribunal provincial ha quedado claro que las demandantes limitaron su capacidad económica y su participación dentro del tejido empresarial a su padre, en lo que consideran un claro maltrato a la propia integridad de la víctima, en este caso el padre de las tres denunciantes. Entre los procesos que aparecen descritos dentro del caso que pesan sobre las hijas, se dan cuestiones como la reducción de los límites de crédito bancario a un total de 600 euros o la retirada del coche de empresa, así como una reiterada negativa a la opción de retirar dividendos.
Una continua vejación al fundador del Grupo Pesquera
Se sabe, además, que desde hacía un tiempo el padre de familia apenas podía acceder a las instalaciones y las tierras de vendimia de Pesquera por orden de sus propias hijas, lo que ha significado un punto clave para la decisión de los magistrados, que consideraron estas medidas muy claras de esa presión por parte de ellas y una clara intención de aislar y perjudicar al padre, especialmente a nivel económico, en lo que para la defensa de las mismas consideraban decisiones para el cuidado de la empresa.
Todo este proceso judicial comenzó con una demanda de sus tres hijas para conseguir una reintegración de su herencia, pero se desestimó la petición en primera instancia, al entender el tribunal que, efectivamente, existió un maltrato evidente y continuado hacia el padre. Una decisión que se recurrió en apelación ante lo cual, recientemente, la Audiencia Provincial ha acabado por confirmar el fallo judicial.
De esta manera se mantiene la condena y, según la resolución, afirmando que la suma de todos los hechos probados de restricciones económicas, exclusión societaria y episodios de humillación pública lograron suponer un agravio muy relevante para la salud mental del patriarca de Pesquera, así como una serie de consecuencias psicológicas que quedaron acreditadas por los informes y testimonios pertinentes.











