Hace tiempo que el periodismo en rasgos generales está a la altura del betún. Y me da rabia porque es una profesión muy bonita, muy sacrificada y que da mucha estima personal, pero ya no es lo que era. No hay periodismo, sino comunicación.
A nivel del deporte en general es otro tema aparte. Numerosos gazapos hemos leído u oído en la prensa, desde la edición digital de ‘Diario Marca’ poniendo recientemente como argentino a Diego Costa y uruguayo a Justo Villar al ‘Diario AS’ dando otro sentido a las declaraciones de Marcos, pasando por la ‘Cadena Ser’ con De la Morena lanzándose a la yugular a Mendilíbar, etc.
Son algunos ejemplos que puedo poner pero también los puedo reducir al deporte vallisoletano. Eso sí, no tengo ganas de hacerlo, que nos lee mucha gente y periodistas, y no quiero que se entiendan mal mis palabras. Lo que no termino de entender es que digan que un medio serio, responsable, que siempre utiliza la crítica constructiva y pionero en este mundo de internet de otros medios, sea considerado (o nos consideren) como «no serio».
¿Qué se considera, entonces, serio? ¿Un medio donde meten la pata hasta arriba? ¿Tener una carrera que la mitad de periodistas de Valladolid no la tienen? ¿Recibir dinero por parte deun medio? Hasta en estos sitios hay quien nos cataloga como de segunda categoría, y no me parece justo.
Volvamos al periodismo. ¿Quién marca la línea editorial? En Valladolid se han propuesto todos aunar esfuerzos para intentar no crear mal ambiente y ayudar al Real Valladolid. ¿Es necesario esa unión? Habrá quien diga que sí y habrá quien diga que no. Y quizá haya gente que no le guste que el aficionado dé caña, por ejemplo, en el foro de esta web. Olvidan que esto es democracia y, desde luego, la democracia sí que es seria.













