El Real Valladolid se enfrenta este fin de semana al CD Castellón, el equipo de moda en la Segunda División. El de Pablo Hernández es el equipo más en forma de la categoría, ya que no ha perdido en todo lo que va de año, sumando tres victorias y dos empates en este 2026. Además, se encuentra, junto al Real Racing Club, en puestos de ascenso directo con 42 puntos. Este gran momento se debe, en gran parte, a su entrenador.
Todo empezó el 16 de septiembre de 2025. El conjunto orellut, bajo los mandos del neerlandés Johan Plat, se encontraba en vigésima posición, con solamente dos puntos obtenidos en los primeros cinco encuentros ligueros. De hecho, uno de esos partidos perdidos fue contra el Real Valladolid, cuando, en el Skyfi Castalia, Latasa cabeceó al fondo de la red el único gol de aquel encuentro de la segunda jornada de esta campaña.
En el filial del equipo, en Segunda RFEF, se encontraba como técnico Pablo Hernández, quien fue el elegido por parte de la directiva para tomar las riendas del equipo. Había ascendido al Castellón B a la cuarta categoría del fútbol español la temporada pasada y, además, fue canterano e incluso propietario. Pese a su poca experiencia como entrenador -al fin y al cabo, solamente tiene 40 años-, su experiencia en el club en los campos y en las oficinas, y su pasión y amor por los colores se vieron respaldadas por afición y directiva.
En sus tres primeros partidos ya dejó huella: tres victorias, nueve puntos. Pero no fue flor de un día, ya que tras diecinueve partidos partidos de LaLiga Hypermotion bajo su brazo, Pablo Hernández acumula doce victorias, cuatro empates y solo tres derrotas, además de 32 goles a favor y apenas quince en contra. Realmente, uno de los únicos ‘peros’ que se le puede poner es su derrota en la primera ronda de Copa tras caer por 1-0 ante el CA Antoniano, de Segunda RFEF.
Debido a su buen hacer, el Castellón es quien más partidos gana, quien menos pierde, el equipo que menos encaja (solo ha encajado un gol en 2026) y también uno de los equipos que más goles mete. En una materia más subjetiva, aunque muchos aficionados estarán de acuerdo, seguramente sea uno de los equipos que mejor juega al fútbol en Laliga Hypermotion. «Jugando al fútbol somos muy buenos. Hacemos muchas cosas bien. Si todos corren y el equipo está junto, los rivales van a tener que hacer muchas cosas muy bien para ganarnos», afirmaba el propio técnico en sala de prensa tras su última victoria ante el Andorra.
Si bien es cierto que la Segunda División es una competición larga, difícil y en la que cualquier equipo es capaz de vencer a cualquiera, los aficionados del Castellón se merecen soñar, porque su equipo está haciendo méritos para que la ciudad piense en un posible retorno a Primera 35 años después. Sueñan porque hace ocho años eran equipo de Tercera División. Porque en la temporada 2018/19, cuando disputaron la extinta Segunda B, estuvieron a dos puntos de volver a caer y estuvieron al borde de la desaparición. Hoy, sin embargo, acarician la élite.

Pablo Hernández, jugador y propietario
Mucha gente recordará al Pablo Hernández futbolista. Canterano, precisamente del Castellón, pasó por Getafe, Valencia y Rayo Vallecano, equipos en los que sumó 167 partidos en Primera. En Inglaterra, se convirtió en ídolo del Swansea City y, sobre todo, del Leeds United, como casi lo fue en Mestalla, donde consiguió ser en varias ocasiones internacional. A la postre, en su carrera como jugador, disputó 580 partidos, anotó 97 goles y sumó 112 asistencias.
En 2017, mientras Pablo Hernández aún jugaba en el Leeds y el Castellón estaba al borde de la desaparición, tomó los mandos del club, junto a otro canterano, Ángel Dealbert. En 2020, al fin, el equipo volvería a Segunda División, aunque no duró mucho, ya que descendió esa misma temporada. Pablo Hernández se retiraría en 2023 en el club de su vida, un año después de que el apostador profesional greco-canadiense Bob Voulgaris les adquiriese la propiedad y pusiera de su parte para que el Castellón volviese a Segunda.
Es por esta razón que el Real Valladolid este fin de semana, con las bajas de Jurić y Alejo por sanción, así como de Guille Bueno, Amath y Noah Ohio por lesión, se enfrenta no solo al mejor equipo de LaLiga Hypermotion del momento, sino también a jugadores muy motivados y que juegan de maravilla, a un entrenador que quiere ver como el equipo de su vida vuelve a la Primera División, y a toda una afición entregada a su equipo con más ilusión que nunca.










