La Lupa: Sevilla CF

Publicado el 27 abril 2013 15:00h
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Análisis del próximo rival del Real Valladolid.

 

Foto: Marca
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La memoria del aficionado futbolístico es frágil. No es una suposición, sino una realidad. Después de tres derrotas consecutivas con una imagen pésima, dos partidos puntuando han sido más que suficientes para que el parroquiano pucelano vuelva a sentirse tranquilo de cara a la recta final de Liga. Aunque está claro que también ayuda estar decimotercero en la tabla y en una situación más que cómoda.

A falta de seis jornadas para el término del campeonato regular, es el momento de cerrar definitivamente la permanencia. La oportunidad llega esta vez de la mano de un rival complicado, el Sevilla, aunque la posibilidad de dar la estocada definitiva en casa es algo que hace relamerse a una afición pucelana que, esta vez sí, vuelve a estar con el equipo.

 

Un Sevilla herido

El conjunto hispalense no llega en buen momento a Zorrilla. Si los blanquivioletas tienen más a tiro que nunca la meta, los de Emery se encuentran lejos de su mejor momento en la historia reciente. Mucho ha llovido desde aquel Sevilla que luchaba por la Liga hace apenas seis años y que ganó dos competiciones UEFA consecutivas.

Undécimo en la tabla con 42 puntos y a ocho de los puestos de Europa League, los andaluces están en tierra de nadie y con pocas esperanzas de alcanzar puestos europeos para la próxima temporada. Si queda alguna opción de cumplir el objetivo, pasa por ganar los cinco partidos que quedan. Y eso, por supuesto, incluye llevarse los tres puntos este domingo en Zorrilla.

Pero el Sevilla no solo llega tocado en el sentido histórico, también lo está en el más puro presente. La actuación del árbitro González González ante el Atlético la pasada jornada ha puesto de dientes a la afición andaluza y así lo han hecho saber tanto Emery como el resto de la plantilla estos días.

La ilegalidad del tanto de Falcao, que a la postre significarían los tres puntos para los colchoneros, sumada a la permisividad del trencilla para algunas jugadas polémicas hacen pensar que Undiano Mallenco tendrá que andar este domingo con pies de plomo, si no quiere defraudar a dos aficiones que andan molestas con las últimas actuaciones arbitrales.

Pero, volviendo a lo meramente deportivo, el Sevilla lo tiene ciertamente complicado para escapar de Zorrilla con puntos, o al menos así lo dicen sus estadísticas como visitante esta temporada. Se trata del segundo peor equipo fuera de casa con tan solo un triunfo y ocho puntos en dieciséis encuentros.

Una victoria en Riazor por 0-2 es el mejor resultado como visitante en toda la Liga para los hispalenses, demasiado poco para un equipo que pretendía estar entre los seis primeros a principio de temporada. Los otros cinco puntos, obviamente, son fruto de cinco empates, lo que hace que los de Emery sumen diez derrotas en dichos dieciséis choques. Un dato cuanto menos pobre.

 

Inoperancia ofensiva

Imago ImagenNo es ningún secreto decir que el mayor peligro de los hispalenses es a priori Álvaro Negredo, con dieciocho muescas en su revólver en la presente Liga. Curiosamente, el Sevilla acumula menos goles como foráneo que el pichichi en toda la temporada. Como es lógico, el Sevilla tiene también un pobre historial goleador a domicilio, con solo quince dianas. Ni un gol de media como visitante es una losa muy pesada, y más teniendo en cuenta los treinta recibidos.

Otros dos peligros potenciales para el Valladolid podrían ser Rakitic y Gary Medel, con siete y seis goles respectivamente. El croata se ha destapado este año en la mediapunta y ya ha igualado su mejor temporada goleadora en la 2009/2010 con el Schalke 04.

En el caso del chileno el Valladolid está de suerte, ya que Medel no hará acto de presencia en el césped de Zorrilla al haber sido sancionado después del encuentro ante el Betis de hace dos semanas. El centrocampista agredió a Cañas con el codo en un salto y la Federación le castigó con dos partidos, teniendo que cumplir el segundo este domingo. Un quebradero de cabeza menos para Djukic.

 

Curiosidad del rival de esta jornada: No es un apodo muy extendido por la Liga española, pero a los seguidores sevillanos se les conoce históricamente como “palanganas”. El origen de dicho nombre no está muy claro, pero una de las teorías tiene sus raíces en las antiguas palanganas, blancas por completo y con un filo rojo, muy parecidas a la vestimenta del equipo andaluz.

Juan Postigo

Consejo Asesor Blanquivioletas. Sígueme en: @postigopucela.

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2 comentarios en «La Lupa: Sevilla CF»

  1. ‘Palangana’ es un término acuñado por los ‘verdolagas’. Se supone que es un adjetivo con el que nos descalifican. Quizás piensen que nos insultan.“Palangana”, según la RAE, es una jofaina o aljofaina, es decir, un lavabo. Ya no se usan, pero los que tenemos edad suficiente, las hemos visto en nuestras casas. Es un recipiente ancho, de poco fondo, BLANCO y que se usaba para asearse.

    ‘Verdolaga’, también según la RAE, es: planta herbácea anual, de la familia de las Portulacáceas, con tallos tendidos, gruesos, jugosos, de tres a cuatro decímetros de largo; hojas sentadas, carnosas, casi redondas, VERDES por la haz y blanquecinas por el envés, flores amarillas, y fruto capsular con semillas menudas y negras. Es planta hortense y se usa como verdura.

    Como veréis y en ambos casos, parece que solo el color parece que tenga alguna relación con el tema que tratamos. Sin embargo, los sevillistas (espero que la gran mayoría), lejos de sentirnos agraviados con ése supuesto insulto, hemos tenido la genialidad, la clase y el señorío de hacerlo nuestro. Hemos tomado el término con el que pretendían ofendernos y los hemos elevado de categoría. Lo hemos dignificado.

    ¿Qué supone esto? Pues que los hemos desarmado. Nada resulta más chocante que intenten herirte y que tomes sus armas, las cambies y las conviertas en halagos. Los dejas sin argumentos. Tanto es así que ellos siguen siendo ‘verdolagas’ y han tenido que inventar otro supuesto insulto (que no pienso repetir), para poder superar el intento fallido en su afán por atacarnos. Aunque no quería decirlo, resulta que tendremos que echar mano a la conocida sentencia que propone: «No insulta quien quiere…».

    Hoy y en el entorno en el que me muevo, nos llamamos 0palanganas’. Hoy veo orgullo en mis amigos palanganas cuando son llamados así. Hoy hay decenas de miles de palanganas por el mundo. Hoy, salvo algún cretino o cretina que no rija bien, no encuentro sevillistas que se sientan ofendidos con el término.
    Y no pasa nada. Como he dicho muchas veces, que me llamen ‘sevillista’, ‘sevillón’ o ‘palangana’, no me causa nada más que placer porque, definitivamente, mis sentimientos no pueden etiquetarse. Sigo esperando que los ‘verdolagas’ estén a la altura y tengan la clase necesaria para transformar eso.

    Termino con un grandísimo abrazo de hermanamiento a todos los sevillistas, sevillones o palanganas que en el mundo son porque siempre, siempre, hay un grito superior, un llamamiento que no conoce fronteras: ¡VIVA EL SEVILLA FC!

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