El entrenador del Real Valladolid B de Liga Nacional reconoce que su equipo aún presenta «puntos débiles a mejorar, individuales y colectivos», que desea que vayan desapareciendo desde este mismo sábado, en el derbi ante el Arces

Señalado por muchos como equipo a seguir, el Real Valladolid B de Liga Nacional no termina de carburar. Y no porque le falte calidad, sobre el verde y en el banquillo, puesto que la generación del 99 está marcada en rojo por los asiduos a Los Anexos y cuenta con el que para muchos es el mejor entrenador joven de la región, Jonathan Prado.
El técnico palentino pasó por Blanco y Violeta para analizar el primer tercio de campaña de sus pupilos. Tras caer fuera de casa ante el Santa Marta, llevan solo cuatro puntos a domicilio, cuestión que les ha llevado a descolgarse ligeramente de la cabeza. «Tenemos que abandonar el cómputo del partido –en Salamanca– y ver si estamos siendo competitivos o no. Según van pasando las semanas, nos estamos mostrando más competitivos, pese a la derrota ante el Santa Marta», afirmó.
Aunque la competición va unida al aprendizaje, en un filial, como es el caso, no se ve tanto «semana a semana la clasificación». «Estamos buscando ir corrigiendo y potenciando aspectos que creemos que son importantes. Si luego ganamos mejor todavía, porque el jugador ve que esa mejoría se va dando», pondera.
A la vez, para él, entrar en una estructura como la del Real Valladolid supone un cambio con respecto a la dinámica conocida recientemente, en la UD Sur, en la que el juvenil era «el primer equipo». Considera este cambio «positivo» y reconoce que es «la dirección deportiva» la que marca las pautas a seguir. «Nos hemos adaptado bien, estamos contentos, trabajando a gusto«, explica.
Asimismo, para él también supone un aprendizaje y una «experiencia nueva» el estar en un segundo conjunto, «porque te obliga a adaptarte» a cada situación. «Desde fuera parece que trastoca, pero hay bajas no solo por el División de Honor, sino también porque tenemos lesionados. En la Sur éramos los primeros y si teníamos que tirar de abajo lo hacíamos. Aquí nos adaptamos», dice, recordando la semana pasada: «Teníamos cuatro lesionados y menguó el número de jugadores en las sesiones, pero la calidad fue igual de buena».
Prado no es ajeno a esas miras y a esa presión antes comentada. «Somos el Real Valladolid, siempre quieren que estemos arriba», reflexiona. Y reitera: «Somos conscientes de que tenemos puntos débiles a mejorar, individuales y colectivos. Buscamos ser competitivos cada fin de semana, en cada campo y con independencia del rival».
¿Acaso no es el Juvenil B competitivo? Sí, pero. «En competición están surgiendo aspectos que están costando por el nivel competitivo que le ha podido faltar al equipo en la etapa cadete [en la que se pasearon]. Buscamos que esos aspectos se adquieran lo antes posible. El objetivo, además, es que el División de Honor pueda utilizarlos sin que el jugador sienta un salto muy grande«, comentó el palentino en Blanco y Violeta.
Después de dirigir en División de Honor el pasado curso, se ha encontrado una Liga Nacional algo diferente. «El cambio que veo es la igualdad, que después de nueve jornadas no hay diferencias. Por arriba Ponferradina y Colegios Diocesanos se quieren distanciar, pero no acaban de coger esa diferencia, igual que en zona de descenso, en cuanto un equipo consigue ganar dos partidos seguidos se pone en mitad de tabla«, arguyó.
Hablando ya de lo cercano, del resto de equipos vallisoletanos, inmersos en la lucha por la permanencia, cree que si se mantienen será «mejor, por los clubes que tengan esa opción y porque los jugadores de Valladolid podrán competir en esta categoría». Por ahora, advierte, deben «tener tranquilidad», ya que «quedan dos tercios para acabar el campeonato». Y añade: «Ojalá se puedan mantener».
Su próximo rival, el sábado a partir de las once en Los Anexos, es el CD Arces, en descenso, y por tanto, necesitado. De ese duelo espera que sea «el típico derbi, igualado», aunque no sabe qué propondrá su rival, si «sacar balones desde atrás o esperar o salir». Tampoco entra mucho en harina: le preocupa –o por lo menos le ocupa– más lo suyo.
«Nos está costando solventar los partidos, pero estamos buscando mejorar día a día. Espero que el sábado podamos ver a un Valladolid más competitivo de lo que a lo mejor ha sido en los dos últimos partidos, o por lo menos que cometa menos errores o vaya potenciando características que están ahí pero todavía no hemos visto«, concluyó Jonathan Prado.
Escucha la entrevista haciendo clic debajo (a partir del 14:12):













