Mientras la lacra de la violencia machista se sigue cobrando víctimas mortales, después de los asesinatos de dos mujeres y una niña cometidos en los últimos días en Castellón y Madrid, durante este miércoles en Valladolid se produjeron dos detenciones de sendos varones acusados de agredir a sus mujeres, acusados por violencia de género en ambos casos. Estas detenciones se dieron en la capital y en un lapso de alrededor de apenas catorce horas.
La primera de las detenciones se produjo en el barrio de Arturo Eyries, hasta donde se desplazó una ambulancia después de que un hombre de 78 años pidiera asistencia sanitaria al presentar dolores en una pierna. Durante esa atención, su mujer manifestó a los técnicos sanitarios que habían acudido a su domicilio que era víctima de maltratos habituales, lo que movilizó a efectivos de la Policía Municipal de Valladolid, ante quien la señora reiteró que su marido le pegaba.
Esa noche en concreto, le había daño un puñetazo en un hombro, que tenía inflamado y enrojecido. Según explicó la mujer, había advertido en Cáritas, adonde acudía regularmente, que sufría malos tratos todos los días, si bien la gota que colmó el vaso fue esa noche -la madrugada del martes para el miércoles-, cuando, después de la llamada al 112, decidió que «ya no aguantaba más» y se animó a denunciar a su marido, que fue detenido por violencia machista.
Otro caso en una joven pareja
Horas más tarde de que la Policía Municipal procediera a esa detención, realizó otra en el centro de Valladolid de un joven de 29 años, tras llamar él mismo para advertir de que había agredido a su mujer, de 27. Los hechos se produjeron alrededor de las cuatro y media de la tarde de este miércoles y fue la chica la que abrió la puerta del domicilio cuando los agentes llegaron a que el varón aclarase lo que había denunciado él mismo.
El hombre achacó a los celos de su pareja una discusión producida en la casa e indicó que la había encerrado en el baño después de que ella mostrase su pensamiento de que tenía «un lío». Cuando ella trataba de abrir la puerta, a voz en grito, le llamó «cobarde», lo que hizo que él mismo abriese y le diera dos bofetadas, a lo que la mujer añadió que le había empujado y la había tirado sobre la cama. En vistas de lo sucedido, la Policía Municipal de Valladolid procedió a la detención del hombre por un presunto delito de violencia de género.











