Uno de los capitanes del equipo, por brazalete y por liderazgo personal, Iván Alejo, ha comparecido en rueda de prensa poco antes de un nuevo encuentro ante la SD Huesca en el José Zorrilla. Un motivo más que importante para ponerse delante de los medios y hablar claro de lo que es este Real Valladolid y lo que debería ser en los próximos meses. Una oportunidad para hacer balance y transmitir lo que se está cociendo en el vestuario del Pucela.
Iván Alejo quiso valorar, primero, la llegada del nuevo entrenador, Fran Escribá, del que reconoce que «conocían todos» antes de que llegara por su gran experiencia en la élite. «Ha estado en situaciones muy complicadas y lo que nos ha transmitido es un clima de normalidad», reconoce Alejo, que apunta que en el vestuario todos saben la situación en la que está el equipo, por lo que es aún más meritorio que Escribá haya querido sumarse al reto. «Le honra venir a una situación así», comentó Alejo, que a pesar de todo insiste en que son «un buen equipo» aunque el nivel esté «muy por debajo de lo esperado».

Según Alejo, es vital pensar que «quedan 15 partidos», y que ante el Sporting se dio «un pasito muy importante» a pesar de que el Pucela no consiguió la victoria. «Queda mucho campeonato y debemos potenciar las cosas que hacemos bien», valoró el lateral derecho, que desde luego no da la espalda a la realidad, que «es complicada», pero ante el Sporting se pudo «dar una pequeña muestra» de lo que es capaz el nuevo Real Valladolid de Fran Escribá. En la mentalidad de todos, sin duda, lo que Alejo sugiere es «crecer», para que el objetivo se pueda conseguir.
«Creo que el otro día, a pesar de haber encajado el gol tan pronto, reaccionamos», indica Alejo, que reconoce que hablaron sobre la necesidad de «tener la cabeza arriba», ya que eran muy conscientes de «ser capaces de dar la vuelta al partido». En ese sentido, cree que eso es una buena muestra del esperado «punto de inflexión», ya que según Alejo la reacción del equipo tras el gol «es un síntoma de que el equipo está vivo».
Una nueva prueba en Zorrilla
Sobre el próximo duelo, ante el Huesca, Alejo considera que es «una final», y encara ya un camino que no será fácil pues cree que «quedan otras quince». En ese apoyo de la gente, Alejo quiso incidir con esa necesidad que Zorrilla responda y muestre un «campo lleno» donde «cada córner sea una caldera» y que «en cada falta a favor la gente se vuelque». Según Alejo, el equipo necesita «ese José Zorrilla de años atrás», aunque sea «lógico» que la afición esté «desencantada y dolida».

Según el futbolista, considera que «esto es como cuando un padre se enfada con su hijo», pues considera que «ese hijo necesita a su padre en los momentos complicados y nosotros necesitamos a la gente ahora más que nunca». Una metáfora que puede servir de acicate actualmente para dar tiempo a resolver la situación y dar paso a la crítica cuando sea preciso: «Cuando nos salvemos, porque nos vamos a salvar, ya habrá tiempo de reproches y de pasar cuentas».
Su ausencia por sanción
Tras su expulsión, el jugador estuvo fuera de la dinámica del equipo tres semanas, en lo que Alejo aclara que fueron «muy complicadas» por sentir que se había equivocado. «Sé que no estuve a la altura de lo que requiere este escudo y de lo que requiere esta afición y este club», dijo Alejo sincerándose, pues considera que no habla bien de él estar tres semanas fuera «en un momento tan trascendental».
Tras esa sanción, Alejo coincide en que volvió al campo «con muchas ganas», y con la sensación de que el equipo «necesitaba en este momento un poco de carácter», con el que encaró un partido incómodo en Gijón, aunque sin poder ser el jugador ofensivo que le gusta ser desde el lateral. «El otro día no pude ser ese lateral ofensivo que me gusta ser, pero al final los partidos creo que tienen diferentes fases y era un partido para estar bien armado atrás», reconoció Iván Alejo, que asegura que de tener continuidad, espera poder volver a mostrar «esas subidas de banda» a las que acostumbra.

La competencia en el lateral
Sobre Clément Michelin y su llegada para reforzar su posición, Alejo no entró en muchos detalles, pero dejó claro que todo el que venga a sumar en Pucela es bienvenido. «La verdad es que tengo poco que decir, porque es un futbolista magnífico», declaró, dejando claro que el francés «sorprendió para bien», pues en los entrenamientos ya ha mostrado a los compañeros y cuerpo técnico «que tiene un nivel muy alto».
Aun así, no es algo que preocupe al lateral. «Tuvimos una conversación de grupo tras acabar el partido de Granada y el mensaje fue muy claro», declaró Alejo, que asegura que quién juegue «da igual», pues considera que «es momento de arrimar el hombro y de juntarnos todos». Es clave, según Alejo, «apoyar desde el lugar que nos toque a cada uno, tengamos más o menos experiencia».
Alejo y su ‘no gol’
«Yo pensé que era mío porque yo cabeceo y no veo la situación, solo veo la pelota dentro de la red y ya lo estaba celebrando», reconoció Iván Alejo, que sin duda tuvo ese amargor por no poder marcar su primer gol con el primer equipo del Real Valladolid, aunque insiste en que lo importante fue que entrara, aunque en esos instantes de confusión, se lo dedicó a «toda la gente que había ido a Gijón», quedándose con las ganas de dedicárselo a su novia, con la que espera su primer hijo, pero, como él mismo dijo «no pudo ser» y está «seguro de que pronto podrá llegar» ese primer gol con el Pucela.











Como que no merecéis el apoyo?después del partido de Gijón por supuesto,solo nos faltaba eso,vosotros a machacar y nosotros en la grada.SIEMPRE PUCELA.