Iván Alejo lleva toda la temporada siendo un lateral derecho distinto. Uno que daba despliegue ofensivo, llegada y con centros al área. Pero lo cierto es que la llegada de un especialista como Clément Michelin y las buenas palabras del galo como futbolista y sobre su nivel, incluso de su propio compañero de posición, empiezan a alimentar una pregunta que podría considerarse lógica: ¿Es mejor conservar la posición de Iván Alejo o contar con un especialista en el lateral derecho?
La realidad es que el Real Valladolid vivió en el primer partido de Fran Escribá un par de ocasiones en las que las actuaciones de Alejo, a nivel defensivo, no fueron lo esperado. De hecho, es algo que no puede ser sorprendente por la propia naturaleza del jugador. Aunque ha mejorado mucho atrás, incluso templándose en muchas acciones en las que necesita rebajar voltaje, lo cierto es que se suele notar esa falta de ‘escuela’ a nivel defensivo cuando le exigen esos marcajes más exigentes. El caso del Sporting fue notorio.
En las dos acciones de gol, Alejo sale en la foto. Sin entrar a criticar abiertamente su ‘culpa’, hay razones para entender que el debate nazca dentro del equipo. El primer gol viene tras un mal despeje, que el lateral diestro dirige al centro del área. De sobra es conocido que en ese tipo de despejes, lo ideal es despejar el esférico a zonas donde no genere nuevas ocasiones de peligro por la disposición del balón y el punto de penalti, en ese sentido, es una de ellas. En la segunda, en cambio, el fallo viene más por la mala orientación que tiene al ir a disputar el salto con el central sportinguista para negarle el remate o incomodarlo.

Dos situaciones que hacen ver que cuando juegas sin un especialista en un rol defensivo, el momento en el que se le exija un poco más puede llegar a cometer errores notables. Algo que se ha sufrido poco, pero que empieza a ser visible cuando el equipo tiene que vivir más tiempo hundido, en zonas en las que Alejo tiene menos seguridad a la hora de encontrarse con el esférico o con el rival. Siendo Alejo extremo de naturaleza, son errores comprensibles, más fruto de la inexperiencia (apenas lleva unos meses siendo lateral) que de la falta de concentración o calidad.
Una alternativa abierta para Iván Alejo
Lo cierto es que la duda no nace solo de los errores, sino de las necesidades. Y es que dentro de lo que es la realidad de Michelin como lateral (aunque también con esa tendencia ofensiva bastante marcada), la realidad de la plantilla del Real Valladolid en otras posiciones tampoco es para prescindir de lo que podría dar un jugador como Iván Alejo y su empuje en el ataque de un Pucela que parece que va a optar, de manera más seguida, por el ‘kick and run’.
Si Michelin acaba ocupando el lateral diestro de manera natural como marca su naturaleza como futbolista, no despreciaría la opción de volver a considerar a Iván Alejo un recurso más que válido en banda ofensiva. Por velocidad, desborde y habilidad en ambos perfiles. Si bien es cierto que Fran Escribá ha querido, al menos ante el Sporting, confiar en Tenés y en Peter, un perfil más de querencia por el balón y juego interior en el caso del primero y de salida veloz y desborde en el caso del segundo, la alternativa de Alejo puede ser un valor interesante para un contexto de partido más reactivo.

Cuando haya que estirar el juego y abrirlo por fuera, no sería una locura entender que Alejo es un recurso más que válido y que puede dotar a Escribá (que abrió esa puerta en rueda de prensa) de ese carácter, empuje y picardía que a menudo hace falta. Ese despliegue, a menudo en velocidad, dota a los pucelanos de una nueva arma que, soltando el peso defensivo, puede convertirse en un apoyo estructural (ayudando en defensa y proyectándose cuando el equipo necesite salir en velocidad). Una realidad a tener en cuenta y que podría devolver a Alejo a su naturaleza como futbolista de confiar Escribá en el ‘factor Michelin’.










