La detención de un joven el pasado jueves 19 de febrero, tras ser acusado de un robo en una perfumería de Valladolid, ha acabado con el ingreso del sospechoso en un centro de menores, después de que se comprobara que tenía acumuladas varias órdenes de detención aún en vigor. En el caso de dos de ellas, por delitos de homicidio doloso en grado de tentativa, algo que ha derivado en la decisión de ingresarlo de manera inmediata.
La detención del menor se produjo tras la actuación conjunta entre la Policía Nacional y Municipal en la ciudad de Valladolid en la de madrugada del pasado jueves, después de ser avisados por una empresa de vigilancia, que alertó a las autoridades, dando la descripción de un joven de sus características, que acababa de robar del establecimiento una suma de 200 euros. Tras una persecución por la zona, al acusado se le intervinieron tres cuchillos, dos de ellos ocultos entre su ropa, y uno del que se deshizo mientras huía.
Según las autoridades, el joven se identificó con la documentación de identidad de otra persona, percibiendo que podía haber sido sustraída con anterioridad, lo que agravó las acusaciones, ya que se le imputó también un delito de usurpación de identidad ante petición policial. Tras conocer la identidad real del sospechoso, se descubrió que sobre él pesaban ya tres órdenes de detención en vigor y, en el caso de dos de ellas, por dos investigaciones por homicidio doloso en grado de tentativa.
En el caso de estos dos delitos, el sospechoso estaba imputado dentro de lo que fue una agresión grupal en un locutorio cercano a la Plaza de la Circular en 2024, donde varios jóvenes encapuchados accedieron al locutorio e hirieron de gravedad con arma blanca a una persona en el interior del establecimiento. El otro cargo vigente por el que se le buscaba indica que estuvo involucrado en la agresión a un varón con un machete en las inmediaciones de una discoteca de Valladolid en 2025, que le causó una grave herida en el antebrazo y una fuerte hemorragia. Mientras que tres de los implicados estaban ya detenidos, este joven seguía en búsqueda y captura.
Dos agresiones que estaban enmarcadas en disputas entre grupos juveniles violentos y en las que detenido estaba directamente relacionado, siendo identificado por varios de los investigadores como uno de los miembros más activos de uno de estos grupos, por lo que consideraron esencial poder ponerlo en custodia hasta la resolución de los hechos. Por este motivo, el detenido fue puesto a disposición judicial, decretando finalmente el ingreso del joven en un centro de menores.












