Una mujer acusada de un delito de tráfico de drogas ha aceptado dos años de cárcel y una multa de 350 euros después de llegar a un acuerdo con la Audiencia de Valladolid, que la procesaba después de ser descubierta por la policía en el interior de una nave de la Avenida de Madrid en posesión de varias cantidades de distintos tipos de droga. Lo ha hecho después de ser advertida, en última instancia, de que de lo contrario podría enfrentarse a una pena de prisión de cuatro años y medio y a una multa de 1.200 euros, que era lo que contemplaba la calificación inicial de la Fiscalía.
El Ministerio Público y la defensa habían acudido a la sala de la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Provincial con el acuerdo ya negociado, de tal manera que la mujer solo tenía que emitir públicamente su conformidad. Sin embargo, lo ha hecho con dudas y tras la ‘advertencia’ del juez, y tras espetar un «vale, que sí, que me conformo» a su abogado. Este solicitó instantáneamente que la ejecución de la condena entre en suspenso para que no tenga que entrar en prisión, una decisión que ha quedado pendiente de la revisión de todos los requisitos que lo permitirían.
Tráfico de drogas descubierto en 2024
La condenada, R.B.A., fue detenida el 26 de marzo de 2026 cuando se encontraba en los exteriores de una nave industrial ubicada en la Avenida de Madrid. Al percibir la presencia de la dotación policial, trató de zafarse entrando en dicha nave, en la que, nerviosa, se negó a identificarse a los agentes mientras mantenía las manos en los bolsillos. En estos, ocultaba dos envoltorios de plástico en los que ocultaba 1,26 gramos de anfetamina, una pastilla de 0,43 gramos de MDMA, un recipiente con 0,12 gramos de resina de cannabis y un frasco con droga sintética.
Ante este descubrimiento, los policías procedieron a registrar su vehículo, donde encontraron varias sustancias más, como una bolsa con 5,35 gramos de anfetamina y un envoltorio con 0,29 gramos de esta misma droga. El valor total de las sustancias, según la Policía Nacional, habría adquirido en el mercado ilícito los 456 euros, toda vez que ella misma reconoció poseerlas con el ánimo de venderla a otras personas, razón por la que resultó acusada por el delito de tráfico de drogas que ha aceptado antes de someterse a juicio en la Audiencia de Valladolid.











