La Policía Nacional ha informado de una persecución propia de videojuegos, en la que un coche robado escapó de su control tras ser detectado en actitud sospechosa en el casco urbano de Aranda de Duero (Burgos) el pasado mes de diciembre. Aunque los agentes le dieron el alto al conductor, este emprendió la huida conduciendo de manera temeraria hasta conseguir zafarse, al más puro estilo Grand Theft Auto (GTA), de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Sin embargo, transcurrido más de un mes, el vehículo ha sido interceptado en Valladolid, según ha confirmado la Policía.
Pese a que el conductor consiguió escaquearse tras circular «a velocidades muy superiores a las permitidas» y «poniendo en peligro la seguridad de otros conductores y de los propios agentes», estos iniciaron una investigación que no ha resultado sencilla, puesto que no conocían la matrícula, marca, modelo y color del coche, y que ha derivado en la localización e intervención en Valladolid del automóvil, que resultó ser un coche robado en Países Bajos, y sobre el que pesaba un reclamo de las autoridades de dicho país por su sustracción o apropiación indebida.
El vehículo en cuestión resultó ser de la marca Volkwagen, y había sido importado y rematriculado durante el año pasado. Una vez la Policía conoció su situación legal, las pesquisas policiales comenzaron hasta identificar al responsable, por lo menos, de esa huida de película, que resultó ser un varón de alrededor de 40 años que ha sido detenido por la Policía de Aranda de Duero. Así, y después de convertirse en protagonista de una ficción por no atender a la petición de los agentes de detenerse, ha terminado retenido y puesto a disposición policial como presunto autor de dos delitos: de desobediencia grave y contra la seguridad vial.











