El emblemático Mercado del Val tendrá, por primera vez en su historia, una floristería, después de que la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Valladolid adjudicase en la mañana de ayer martes dos de los puestos vacantes, en régimen de concesión y con una duración de diez años. Según ha informado el Consistorio, la floristería estará ubicada en el puesto número 4, mientras que en el 11 se ubicará un nuevo gastrobar, en el último espacio disponible de este tipo que había en el centro. La previsión es que durante las próximas semanas ambos puestos estén operativos.
La nueva floristería del Mercado del Val servirá para ampliar la variedad comercial de este espacio municipal, ya que ofrecerá nuevos productos como plantas, flores y otros adornos vegetales, mientras que el gastrobar supondrá una nueva alternativa que aúna la tradición de los mercados de siempre con lo moderno de otros reconocidos en toda la península, donde negocios de toda la vida conviven con nuevos espacios de restauración, una alternativa que al principio de los tiempos encontró contestación en este tipo de establecimientos tradicionales, pero cada vez más normalizada en estos.
Cuatro vacantes en el Mercado del Val
Como confirma el Ayuntamiento de Valladolid, tras la adjudicación de estos dos puestos, actualmente quedan vacantes cuatro de los 44 espacios con los que cuenta el Mercado del Val, en cuya planta baja se instaló hace dos años un supermercado con horario ampliado y que abre de lunes a domingo y en cuya primera planta se inauguró en 2025 un restaurante panorámico en el cual, tal y como sucede en otros mercados nacionales de este tipo, los comensales pueden disfrutar de los productos del mismo mercado, en una suerte de ‘kilómetro 0’.
La intención de la Concejalía de Comercio, Mercados y Consumo del Ayuntamiento de Valladolid es tratar de conseguir ocupar esos cuatro puestos potenciando su visibilidad y realizando acciones para el emprendimiento, sin descartar «otras modalidades de licitación» que ayuden a paliar los efectos propios de la falta de relevo generacional en los mercados. No obstante, entretanto, los puestos que han quedado desiertos pueden ser adjudicados de forma directa (sin concurrir a un nuevo proceso de licitación), en las mismas condiciones que se han licitado, si bien también se pueden dar autorizaciones provisionales sobre los mismos.











