Francisco Umbral tiene en Valladolid la capacidad siempre de atraer una gran atención. Figura emblemática de la ciudad, con pasado en la capital del Pisuerga a pesar de haber nacido en Madrid, el escritor es uno de los referentes literarios relacionados con la ciudad y la razón por la cual el Teatro Zorrilla ha querido hacerle un espacio a las ilustraciones que artistas españoles e hispanoamericanos han dedicado a Umbral.
Sobre este personaje influyente en el mundo creativo literario y muy querido en Valladolid es sobre lo que trata la exposición ‘Umbral, trazo a trazo’, ya disponible en la Sala de Exposiciones del Teatro Zorrilla de Valladolid, que estará abierta al público hasta el próximo mes de marzo y de martes a jueves, en horario de mañana de 12:00 a 14:00 horas y de tarde de 19:00 a 21:00 horas.
Organizada por el mismo teatro y patrocinada por la Diputación de Valladolid y la Fundación Franscisco Umbral, la exposición fue inaugurada el pasado jueves 15 de enero por Víctor David Alonso, Delegado del Área de Hacienda, Personal y Régimen Interno de la Diputación de Valladolid; así como por Aurelio Fernández y Manuel Llorente, miembros de la Fundación Fransisco Umbral.
Con entrada libre para disfrutar de la misma, son hasta diecinueve los artistas que han sumado su trabajo a esta muestra, donde representan rasgos icónicos del escritor, ya sean sus gafas, sus abrigos o su característica melena, tratando de captar la esencia de la persona y también del artista. Una oportunidad para asomarse al mito a través del dibujo y del arte. Estilos muy variados que permiten visitar al hombre y su personalidad tras la obra, a través de las 36 caricaturas expuestas, así como un tríptico que trata la colaboración estrecha entre Francisco Umbral con Ricardo Martínez.
El dibujante colaboró con el escritor y reconoce que, para ese encuentro, cambió «radicalmente» su forma de entender las caricaturas. Junto a las suyas, más de treinta viñetas y formas de entender a Umbral. Con texto y sin él, pero que tratan de representar la vitalidad y el núcleo esencial de la genialidad y humanidad de un personaje complejo, admirado y eterno. Una oportunidad para aprovechar esta iniciativa y disfrutar del estilo de diversos autores recreando algunas de las características más llamativas y cariñosas del autor de ‘El hijo de Greta Garbo’, ‘La década roja’ o ‘Las ninfas’.
La muestra cuenta con los trazos de Otero Besteiro, Máximo San Juan, Antonio Mingote, Carlos Killian, Fernando Vicente, Ricardo Martínez, Gustavo Bejer ‘Gusi’, Raúl Fernando Zuleta ‘Raúl’, Guillermo Torres Meana ‘Guillermo’, Alfredo González ‘Alfredo’, Alberto Morales ‘Ajubel’, Vázquez de Sola, Hermenegildo Sabat ‘Menchi’, Luis Grañena, Ulises Culebro, Néstor Dámaso del Pino, Lorenzo Montatore y Toño Benavides.
Un escritor profundamente ligado a Valladolid
«Valladolid es el hondón revuelto de Castilla y de España», dijo una vez Umbral. La ciudad del Pisuerga no fue poca cosa para el autor, que vivió en Valladolid su infancia y su adolescencia. Francisco Umbral, nacido en 1932 en Madrid, fue novelista, columnista y poeta, pero antes de ser todo eso, fue capaz de sentir Valladolid como suya. Desde prácticamente su nacimiento, Umbral vivió su primera niñez en Laguna de Duero, localidad cercana a la ciudad, donde empezó a mostrarse como lector autodidacta y curioso inquieto, algo que acompañó y ayudó a pulir una salud muy complicada en su infancia.
Los primeros pasos como escritor los dio en Valladolid, escribiendo en la revista Cisne, así como en El Norte de Castilla, donde lo haría promocionado por un ya muy reconocido Miguel Delibes. Es, por tanto, Valladolid el rincón en el que un gigante como Umbral empezó a entender la vida y el oficio de escribiente, por mucho que en unas líneas y con algo de rencor que la ciudad era para él «la de la infancia cruel y la adolescencia atroz».












