Ya olemos a liga. Los locos blanquivioletas que seguimos siendo fieles al club, esperamos con inquietud el inicio de la liga. Tras el desastre del año pasado, la afición dió su opinión en la única forma que puede, mediante la adquisición del abono. El veredicto fue claro: castigo al Sr. Suárez y la retaila de consejeros que tiene. Al aficionado no le gusta que se rían de ellos ni que mientan. Estarán temblando en las altas cumbres del club a ver si se llega a 9.000 abonados. Ya sabemos de quién es la responsabilidad.
Por lo pronto, los locos ahí estamos, apoyando al equipo como siempre, con una dirección deportiva reesctructurada y unos jugadores nuevos que han venido, en su mayor parte con ganas de aportar al grupo y con aspectos que aportar, tanto a nivel deportivo como a nivel grupal.
Todavía queda por matizar el equipo, se comenta que falta un delantero centro que no tenga hueco en Primera y sobra un jugador que seguramente está entre Font o Bueno. Dos jugadores, sobre todo el madrileño, que vinieron para aportar y han pasado totalmente desaparcibido en la pasada temporada. De hecho, son dos de los jugadores que en la primera convocatoria se han quedado fuera. Sorprendente lo del madrileño que no se siente agusto con la situación y la sombra de su contratación es alargada.
Por lo demás, y con el fichaje de calidad, de Jordi Figueras el Real Valladolid pretende arrancar la temporada con un renovado equipo. ¿El objetivo? Cada uno tiene el suyo, particularmente firmo el quedar sextos a final de temporada y poder optar a los play-off.
Señores y señoras, se levanta el telón de esta eterna liga. Que Dios reparta suerte en una temporada en la que hemos sido vetados por el club para poder desarrollar la labor como cualquier otro medio de comunicación. Es lo que tiene decir las cosas claras y descubrir ciertos desmanes cometidos en la pasada temporada. Eso sí, con la afición blanquivioleta, no se juega, que tomen nota algunos.













