En un partido con poca mano de entrenador, tras solo unos días de entrenamiento bajo las órdenes de Fran Escribá, sucesor de Tevenet, era preciso evaluar las condiciones en las que el Real Valladolid iba a reaccionar ante un equipo como el Sporting de Gijón, que en la ida conquistó el José Zorrilla. Tras este empate en El Molinón es preciso entender las claves del partido y también quiénes fueron los protagonistas de un duelo marcado por el debut del nuevo entrenador y, sobre todo, del click que parecen haber hecho los jugadores.
Es por ello que hago, como cada jornada, un nuevo repaso del último partido del Pucela para sacar los que para mí son mis tres futbolistas favoritos de entre todos los participantes en esta última cita en Gijón en este empate cosechado ante el Sporting de Borja Jiménez en feudo asturiano, en lo que fue el reparto de puntos de la Jornada 27 de LaLiga Hypermotion para ambos equipos. Los mejores, para mí, acabaron siendo Stanko Juric, Julien Ponceau y Sergi Canós Tenés.
Stanko Juric, destacado dando equilibrio
No es que sea fan de las especiales salidas de posición de un Stanko Juric que tiende a querer llegar donde no puede o hacer algo que no sabe, pero lo que sí está claro es que en la medular de este Real Valladolid es un activo importante. Un futbolista que favorece el equilibrio de un Real Valladolid que está bastante necesitado de esa coherencia y de esa compactación del equipo. Ante el Sporting, Juric fue de nuevo más un seguro que un problema para el equipo.

Clave en los duelos, tanto en el suelo como por alto, así como estuvo correcto tratando de saltar a la presión para cortar las transiciones de un Sporting que, por momentos, agobió y mucho al equipo de Escribá. En ese escenario, tener un mediocampista que sabe guardar la compostura es un seguro y facilita que la realidad del equipo pueda ser más optimista. Dentro de su contribución, un gol «robado» a Alejo, engrosando la cuenta de las cosas que hace bien Juric para que el Pucela pueda salir del pozo.
Julien Ponceau, importante entre líneas
Se echa mucho de menos que el Real Valladolid crezca por dentro y, sobre todo, que tenga esa facilidad para encontrar vías de ataque entre líneas. En esa función, el propio Escribá ha reconocido que se le pide mucho a Julien Ponceau. El franco-angoleño tiene la responsabilidad de ser el interior del Pucela partiendo de una posición y de un rol de mediocentro. Algo que en el actual marco ofensivo, con Chuki haciendo más de un segundo delantero móvil que de mediapunta, cobra una importancia capital.

Una tarea nada sencilla, pues en su naturaleza está medir cuándo bajar a ofrecerse en salida y cuándo proyectarse para tener la altura necesaria para hacer al equipo tener un escalón de juego natural para encontrar vías que puedan capacitar a los suyos equipo para crecer. Una realidad que cumplió con creces, aunque le costó arrancar, un poco perdido de inicio pero con la intención de ser esa pieza que integre con vehemencia el inicio del ataque de este Real Valladolid. En esas conducciones, el impulso y la visión de Ponceau fueron lugar seguro para proteger la jugada.
Sergi Canós Tenés, el despertar de un elemento clave
Más allá del gol, ver crecer a un jugador como Sergi Canós Tenés es siempre una buena noticia. Si, además, logra convertir, la buena noticia se convierte en una fiesta. Pocos habremos dudado nunca del talento que atesora este futbolista valenciano, a pesar de que su rendimiento siempre haya dejado más dudas que certezas en Valladolid. Su posición en el campo, no siempre clara, favorece que su juego se disperse. No ayuda, además, que tienda a alejarse a veces de sus funciones más allá del ataque, siendo pocas veces consciente de lo que tiene que apoyar al lateral y desmarcándose de más de las presiones.

Al margen de esos detalles, que esperemos que pueda ir puliendo, su calidad es un plus que el Real Valladolid actual no puede ignorar, encarnando gran parte de las oportunidades atacantes que el Pucela de Escribá debe mostrar en estos meses. Toque, visión, golpeo y, sobre todo, esa chispa para encontrar el peligro en ataque. Es un jugador distinto y con eso se debe jugar.
Nunca jugaron todos con las mismas reglas y las cartas de Tenés parecen estar marcadas. Lo que necesita el equipo, sin duda, es que su rendimiento y entendimiento del rol se parezcan cada semana a lo que fue su partido ante el Sporting: de menos a más, contribuyendo cada vez más a generar espacios, peligro y apareciendo por las zonas que potencien su calidad, que no es poca.










