La máxima eficacia de cara al gol exhibida por el Real Valladolid durante todo el comienzo de Liga se vio ayer desvanecida ante un Albacete serio y ordenado que aprovechó su única ocasión para hacer gol a los pucelanos.
Antonio Gómez se mostró contrariado ante la falta de pegada de su equipo, pero aún así expresó su satisfacción por el trabajo de sus jugadores. “Hemos creado diecinueve ocasiones de gol y hemos entrado mucho por las bandas. Es cierto que en algunas fases nos ha faltado claridad de ideas en ataque, pero me voy contento con el trabajo y el rendimiento de los jugadores, aunque desilusionado por el resultado”.
El técnico blanquivioleta apeló por levantarse cuanto antes y mirar hacia delante. “Es un pequeño paso atrás porque confiábamos en poder ganar aún sabiendo que iba a ser muy difícil, pero esto es muy largo”, apuntó.
Por otra parte, refiriéndose al injustificable error de César Arzo, que falta de puntería aparte, costó dos puntos al equipo, el madrileño no quiso hacer sangre: «Es el fútbol, cometes un error y te cuesta caro. Todos somos humanos y podemos fallar».
La próxima cita será ante la Ponferradina el próximo domingo. El Real Valladolid no puede volver a perdonar.













