Jose Arnaiz no es el único canterano del Real Valladolid que milita en el Granada de Pacheta. El técnico de ahí al lado, de Salas -como él mismo solía afirmar-, conoce de buena mano a Seydou Fall, un central de la generación del 2005 a la que pertenecen Hugo San y Garri que es también vallisoletano y forjado en Los Anexos. Milita en el Recreativo Granada, filial nazarí, aunque no es un componente extraño a las órdenes de Pacheta, que ha llegado a convocarlo en cuatro jornadas.
Como quiera que Pacheta era un habitual en Los Anexos cuando entrenaba al Real Valladolid –igual que Chema Monzón, su segundo- a buen seguro lo conoció en aquella época en la que Seydou Fall jugó también con otros futbolistas que pisarán el Nuevo Los Cármenes con el Pucela, como son Aceves o Chuki, con los que coincidió en la factoría blanquivioleta. Así, cuando ‘Sey’ debutó en División de Honor, era Aceves el portero, y desde la zaga vio otras veces a Chuki sacar la varita.
Aunque es nacido en Valladolid, Seydou es internacional con Mauritania en categorías inferiores, dado que son de ahí sus orígenes paternos. Jugando todavía en Los Anexos, se estrenó con la sub-20 del país africano. Durante esa etapa, fue campeón de la Liga Nacional en 2022, meses antes de ese debut, en un equipo que entrenaba Juan Carlos Pereira y que tenía como principales referentes a Koke, Iago Parente, al propio Hugo San o a Aday Alcalde, hoy en el filial del Lugo.

Seydou Fall, de Torres a Pacheta
Sorprendentemente -entonces lo hizo: sorprendió-, Sey no siguió en Los Anexos tras aquella consecución; dio el salto al Atlético de Madrid, en cuyo segundo juvenil se enroló, y donde coincidió con Matia Barzic, Rayane Belaid o Adnane Bensaad. Fue preludio de su paso por el División de Honor que dirigió Fernando Torres, con quien jugó la UEFA Youth League o fue campeón de la Copa de Campeones de España con un protagonismo creciente, dado que fue de menos a más.
Sucede que el Atleti, como bien sabido es, no es un club sencillo para seguir dando pasos hacia adelante. El cuello de botella se estrechó y la pasada campaña Seydou Fall la completó en el segundo filial de Tercera Federación. Sin demasiado protagonismo, en verano se marchó a Granada e hizo la pretemporada con Pacheta, lo que le llevó a tener minutos en varios amistosos y a estar en varias de sus listas iniciales, cuando las bajas arreciaban y apenas tenía centrales.
Ciertamente, en competición oficial no se ha llegado a estrenar, pero no es óbice para que sea un integrante de sobra conocido. Uno que coincidirá, de alguna manera, con varios excompañeros este sábado, tanto con los que lo son de generación como alguno como Hugo San que lo es también de fatigas, ya que cada vez que tienen oportunidad los dos comparten entrenamientos en LST Force, un centro de alto rendimiento de futbolistas que se encuentra en Valladolid.

Otro central vallisoletano que busca su sitio
En estas instalaciones ha coincidido también con Diego Pérez, otro vallisoletano que, en su caso, sí sigue vistiendo de colchonero, o como Diego Arconada, Arco, que juega en el Promesas. Es fruto de la búsqueda de la excelencia de todos ellos, centrales que tratan de hacerse hueco en el complicado mundo del fútbol. Y es que si Calero fue prácticamente un pionero y Torres es quien más se está consolidando, esta posición ha generado últimamente varios proyectos de futbolista interesantes en Los Anexos.
Así, 2003 dio al propio Torres, 2005 a Seydou Fall, 2006 a Iago Parente, Aranda, Arco y Diego Pérez, 2007 a Galde o a Dani Garrido, 2009 a Mateo Garrido… Jugadores, todos ellos, con un patrón común de formación: el de haber crecido en la cantera del Real Valladolid, donde, para más inri, han completado estos perfiles con extranjeros como Juma Bah o como acaban de hacerlo con los fichajes de los jovencísimos Duarte Correia y Mohamed Sylla.











