El nombre de Samu Galicia ha estado lo suficientemente arraigado al periodismo deportivo como para que nos suene de eso o al Real Valladolid para que lo recordemos de esos vídeos con el equipo blanquivioleta. Su trabajo, sin embargo, va más allá de esas dos etapas y su recorrido va tomando diversas formas a medida que su mente inquieta va generando nuevas maneras de mantenerse activa.
Natural de Valladolid y un gran amante de la manera de vivir en la ciudad, la forma de comunicar de Samu Galicia le ha ido abriendo puertas muy diversas, ya sea a través de las redes sociales en su perfil en Twitch o YouTube como para ser una voz diferencial en medios contrastados como Marca. Sufridor con el Pucela y con una opinión siempre certera, su forma de ver el fútbol es un poco como su propia forma de ver la vida: siempre al ataque y con la intención de dejar huella. Por eso y porque es amigo de esta familia blanquivioletas, esta charla era obligada.
¿Quién es Samu Galicia?
Pues Samu Galicia es un periodista deportivo, creador de contenido, youtuber, stripper (ríe), que ahora mismo tiene 36 años, que nació en 1989 y que se ha ido reinventando poco a poco. Desde pequeñito siempre me ha encantado comunicar y soñaba con trabajar en la radio, que es algo que he hecho, soñaba con escribir en el Marca y lo he hecho, soñaba con estar en televisión y también lo he cumplido de sobra…
Así que cuando me dio por dar el siguiente paso me hice youtuber, streamer o creador de contenido, pues actualmente trabajo tanto de periodista como de creador de contenido, así que tengo dos trabajos y estoy muy orgulloso de ambos. También diría que soy algo diferente a lo que muestro en pantalla o lo que puedo dar a entender por redes sociales, porque soy una persona a la que le gusta mucho la intimidad.
En realidad soy bastante reservado y no me gusta contar demasiado o hablar sobre mi vida privada en redes sociales. Soy bastante más tímido de lo que parece aunque delante de la cámara pierda bastante esa vergüenza, pero en la vida real soy muy tímido, me da todo mucha vergüenza y me cuesta mucho hacer muchas cosas.
Un sueño cumplido.
Pues del que más orgulloso estoy en muchos años, ha sido poder colaborar con el Real Valladolid y empezar a hacer contenido a mi manera y que el club me escribiese para aparecer en su canal de YouTube o en sus redes sociales. En realidad yo siempre he querido jugar al fútbol, desde que era pequeño, siempre he querido jugar de portero en el Real Valladolid y poder jugar en Primera División con ellos, pero como nos pasa a la mayoría, pues es un sueño frustrado.
Aunque sí puedo decir que he podido de vestir los colores del Real Valladolid y he podido defenderlos en sus plataformas de redes sociales, que es lo más cerca que voy a poder estar a ser jugador del equipo, de poder defender equipo de mi tierra, que es una de las cosas de las que más orgulloso estoy. Y la siguiente, a nivel profesional, haber sido nominado a un premio Emmy por un documental deportivo que hice con ESPN, que solo llegamos a la final de las nominaciones, pero ya el simple hecho de llegar ahí a mí me llena el pecho de orgullo.
Un sueño por cumplir.
Pues voy a decir varios. El primero, que me gustaría ir al Mundial, a cubrirlo como periodista deportivo. Mundial o Eurocopa. Es algo que me entusiasmaría, porque he ido a numerosos torneos a cubrirlos como periodista, pero creo que un Mundial o una Eurocopa sería algo único para mí. Si no puedo, lo que me gustaría sería ver de nuevo al Real Valladolid en Europa. Como aficionado incluso. Lo vi cuando era pequeño, con Cantatore, con Peternac… Pero han pasado muchos años y ha cambiado mucho el cuento de lo que yo vi cómo era el Pucela a lo que es ahora mismo. Así que me gustaría verlo de nuevo, ya como adulto.
Un recuerdo de tu infancia en Valladolid.
El recuerdo de mi infancia que siempre me pone más feliz es subir al estadio con mi abuelo y con parte de mi familia, que fue cuando se me empezaron a meter ya los colores blanco y violeta en la sangre. Lo primero porque no tenía claro si me gustaba el fútbol o no y lo segundo porque la mayoría de los chavales de mi colegio eran del Barça o del Madrid. Y yo creo que lo que me ha hecho acercarme más al Real Valladolid es ir con mi familia al estadio.
Porque luego sí veía al resto de los equipos por la tele y demás, pero sobre todo crear los recuerdos con mi familia en el estadio, con mi abuelo, con muchos tíos, con muchas de mis tías o también primos, eso, subir cada quince días a Zorrilla, era lo importante. Y sí, es verdad que era una buena época. Una época en la que estábamos peleando siempre por estar en la zona alta de la tabla y una mala temporada era solo estar en la mitad, pero se disfrutaba mucho de los partidos y, cuando el partido era malo, te quedaba la compañía, los recuerdos y las experiencias también. Son momentos que se te quedan grabados.
¿Cuál es tu plan favorito en Valladolid y con quién?
Mi plan favorito en Valladolid es ir a conciertos, la verdad. Me gusta mucho ir de conciertos con mis amigos. Y tomar unas cañas por el centro, salir a dar un paseo… También me gusta mucho ir a Los Zagales, que allí te ponen el tigretostón, que me encanta. Soy mucho de eso. Me gusta mucho salir simplemente a tomarme una caña y comer algo.
¿Cuál es tu rincón favorito y por qué?
Mi rincón favorito de Valladolid yo creo que es la Acera de Recoletos y en general toda la zona del Campo Grande. No sé, pero me da mucha paz. Es un espacio muy abierto, en la que siempre hay gente paseando y me parece una zona preciosa. Y eso de meterte en el Campo Grande a dar una vuelta, a ver a los pavos reales, a las ardillas, que ya van saliendo ahora, me gusta mucho también. Y ya de ahí pues puedes empalmar y dar una vuelta por la calle Santiago, por toda la zona centro, por la Plaza Mayor… Yo creo que toda esa zona es mi favorita de Valladolid.
¿Qué es lo mejor que tiene Valladolid?
Lo mejor que tiene Valladolid, en cuanto a ciudad, es que a mí me parece que tiene el tamaño perfecto. Tiene todas las comodidades de una gran ciudad y también tiene todas las ventajas de estar en una ciudad pequeña. Pero, sobre todo, lo que para mí hace de Valladolid una ciudad encantadora es su gente. Al principio podemos ser un poco secos, podemos ser un poco más distantes, pero creo que somos una una gente muy leal.
Podemos no decir mucho, pero hacerlo absolutamente todo. Y creo que cuando te ganas un amigo en Valladolid o te ganas la confianza de la gente de Valladolid, te la ganas para toda la vida, pase lo que pase. Y puede ser una ciudad un tanto fría al principio, es verdad, pero creo que la gente es espectacular y va mucho más allá de lo que se puede creer desde fuera.
¿Qué echas en falta o crees que podría mejorar?
Pues mira, como a mí me gusta mucho la música, creo que debería de volver a haber mucha más música en directo en bares, hacer más conciertos y tener más y mejor oferta cultural de ese tipo. Las bandas tocando en vivo en bares han desaparecido aunque muchos bares sí que apoyaban a los músicos locales, haciendo micros abiertos y sesiones. Al final tú ibas con tu guitarra, ibas con tus amigos y estabas tranquilamente tomando unas cañas o tomando algo y subías a tocar algo con otros.
Yo que sé, hacen falta sitios así, conciertos así, en acústica. O incluso con bandas completas, con batería y con todo, en salas que también han ido desapareciendo poco a poco. Es una pena. Y yo, como músico, sí que pienso que me gustaría más la ciudad si hubiese más música en directo todavía, que es algo que se ha ido perdiendo a lo largo de los años y que vuelvan esos sitios en el centro. Que no tengas que irte al Delibes o a cualquier otro lado para que se puedan traer a bandas y poder estar por el centro y disfrutar de un concierto tranquilamente.
¿Quién crees que merece tener una calle con su nombre en la ciudad?
Yo creo que la mayoría de los que somos del Real Valladolid pensaremos lo mismo: Vicente Cantatore. Desconozco si la tiene ya, la verdad, pero yo creo que no la tiene y debería tener una calle con su nombre. Y, además, creo que debería tener una pequeña estatua en el paso que hay entre anexos y el estadio. Creo que ahí sí que estamos fallando un poco en cuanto a rendirle un homenaje al entrenador argentino. Tristemente ya no está entre nosotros, pero creo que sería un bonito homenaje tener una estatua de Vicente Cantatore en nuestro estadio.















