No han sido fáciles las últimas semanas para muchos municipios de Castilla. Melgar de Arriba entre ellos. Su habitual tranquilidad se ha visto interrumpida, como la de tantos otros sitios, debido a la virulencia de la climatología, que ha amenazado la península ibérica y ha provocado escenas de gran impacto visual en grandes ciudades (busquen si no imágenes de los márgenes del Puente de Don Luis I en Porto), pero también en pequeños municipios.
La cadena de borrascas que está azotando España y Portugal va camino de agotar todas las letras del abecedario y, por él, está arrasando con pueblos y amenazando a otros muchos con crecidas y desbordamientos de ríos como el Cea, que a su paso por Melgar de Arriba ha puesto en solfa la paz de esta localidad de Tierra de Campos, que se encuentra al límite norte de la provincia de Valladolid, casi fronterizo y desde donde se divisa el Páramo de León.
Ese río Cea que riega la tierra ha amenazado con anegar un lugar agradecido con su campo, puesto que cuenta con una empleabilidad muy alta, que ha permitido contener el golpe de la recesión demográfica al pueblo, puesto que en él se han generado empleos suficientes como para dar trabajo en el sector primario a un puñado de personas en edad laboral, tanto oriundos del municipio como de otros aledaños, así como atraer siquiera a unos pocos nuevos vecinos, que en los tiempos que corren no es algo a denostar.
Las alertas se han sucedido durante días sobre un caudal, como tantos otros, afectado y en aumento a veces por las fuertes lluvias y otros factores. Y allí, en la vega de su corriente natural, vive también Melgar de Arriba, tan lejos como para que sus equipamientos públicos no se haya visto afectados, pero tan cerca como para temer por ello. Así, aunque ha inundado los márgenes, no ha alcanzado el área recreativa que tanta vida da al pueblo con el buen tiempo.

Comodidad y servicios en Melgar de Arriba
Y es que si bien en los últimos años no ha habido demasiados nacimientos y el crecimiento vegetativo ha tendido al negativo, esto no significa que en Melgar de Arriba se hayan rendido. Una zona multideporte con pistas para practicar varios deportes o ese área mencionada hacen las delicias de vecinos, que ven como continuamente, en la medida que el Ayuntamiento puede, esos equipamientos mejoran para acompañar a la calidad de vida propia del medio rural.
Con un centro de día, ubicado en las antiguas escuelas, y un centro sociocultural donde durante todo el año hay actividades, esos mayores que dieron lustro al pueblo pueden mantener su arraigo y continuar viviendo entre sus vecinos de siempre. Asimismo, los amantes de la naturaleza tienen en su ruta ornitológica, que se encuentra dentro del itinerario nacional, una opción, si no para el turismo, si por esto entendemos una visita estacional de cierta entidad o de una temporalidad grande, al menos sí para la curiosidad.
Y es que no hay pueblo de la provincia de Valladolid que no guarde algún secreto; que no tenga algún rincón por el que perderse o patrimonio que enaltecer. En el caso de Melgar de Arriba, además del natural que rodea al municipio, existe también el histórico. En el siglo X llegó a tener tres castillos, señal de la importancia que llegó a tener, su Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel conserva un retablo de estilo gótico que se le atribuye a Pedro Berruguete y la torre de la Iglesia de Santiago es hoy un mirador de ese mar amarillo que es la Tierra de Campos.













