La sexta derrota del Real Valladolid en el estadio José Zorrilla, la sufrida a manos del CD Castellón, fue la primera que el conjunto blanquivioleta encaja por más de un gol de diferencia. Los cuatro tantos anotados por el cuadro orellut superan el techo de los tres que distanciaron a los vallisoletanos de SD Eibar y CD Leganés en sus estadios, y lo que es peor, suponen otro hito más que sumar a la historia negra reciente del club en sus estancias en la Segunda División.
No en vano, estando en la hoy conocida como LaLiga Hypermotion, el Real Valladolid no perdía por tantos goles en casa desde hace casi nueve años; concretamente, desde que cayera por este mismo 0-4 contra el Levante UD en marzo de 2017. Hace más de tres temporadas, por tanto, si se tienen en cuenta solo las estadías en la categoría, lo que desgraciadamente no parece tanto, aunque sigue siendo significativo, en tanto en cuanto el Real Valladolid en la división de plata debería ser puntero.
El entonces conjunto dirigido por Paco Herrera recibió una goleada de escándalo por el posterior campeón, un Levante que dirigía Juan Ramón Muñiz y que llegaba al estadio José Zorrilla disparado, con diez victorias, un empate y una derrota en las doce jornadas anteriores. Aunque a estas alturas del curso se pueda establecer un paralelismo con el Castellón de Pablo Hernández, no dejó de doler, como lo haría un mes más tarde la vergonzante goleada ante el Sevilla Atlético.

Otra derrota para la historia del Real Valladolid
La afirmación antes hecha, que esta derrota forma parte la historia del Real Valladolid, puesto que solamente ha perdido tres veces en casa por esta diferencia. La anterior a estas dos fue en los años 40, un 12 de diciembre de 1943, cuando el Sporting de Gijón le endosó un 1-5 en el antiguo Zorrilla, que por aquel entonces ni tan siquiera se llamaba así, sino que recibía el nombre de Estadio Municipal. Añade esto, por tanto, sonrojo a lo sucedido ante el Castellón, que con poco que hubiera apretado podría haber sido dueño de un récord.
Desde aquel tropiezo protagonizado por el equipo de Paco Herrera, un 0-3 contra el Nàstic de Tarragona, con Luis César a los mandos en ese mismo 2017, es lo peor que le había pasado al Pucela en Segunda en casa. Y es que, desde entonces, ni se habían producido topetazos así ni desde la etapa del entrenador gallego -que precedió a Sergio González y su fulgurante ascenso a Primera- se había sufrido a un Real Valladolid tan endeble en líneas generales como el actual.
No en vano, tanto este último acabó subiendo como el inmediatamente anterior, el de Herrera, fue mejor, aun con sus sombras, dado que peleó por entrar en el play-off hasta el final. Caso distinto será esta temporada, cuando el devenir de los últimos acontecimientos ha condenado a los blanquivioletas a sufrir y a verse a estas alturas, apenas superado el ecuador de LaLiga Hypermotion, cerca de las posiciones de descenso. Tan cerca que estos ya asustan.

Goleadas recibidas en Primera
Desgraciadamente, la afición se ha acostumbrado en los últimos tiempos al vilipendio en casa, puesto que en los últimos años ha habido varias goleadas más, aunque en Primera. Con Sergio González no hubo una igual ni en los peores tiempos, mientras que Pezzolano sufrió un 2-5 que puede ser asimilable contra el Atlético de Madrid en sus primeros partidos. Tras subir, el mismo Atleti le endosó un 0-5, mientras que Diego Cocca y Álvaro Rubio, sus sucesores, perdieron por 0-4 contra el Sevilla de Víctor Orta y contra el Deportivo Alavés, respectivamente.










