Ramón Martínez, una pieza distinta para la defensa del Real Valladolid

Publicado el 24 enero 2026 11:00h
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Ramón Martínez

La llegada de Ramón Martínez al Real Valladolid en este mercado de invierno responde a la necesidad clara de aportar alternativas a la defensa del Pucela. Si bien no ha sido especialmente endeble esta temporada, sí parecía necesitar recambios de garantías tras la salida de Javi Sánchez y la posible necesidad de que el perfil derecho sea potenciado por un jugador que es versátil en la posición de central y lateral diestros.

El central murciano, de 23 años, llegó procedente del Sevilla con la etiqueta de jugador de proyección, pero sobre todo con la urgencia de demostrar que puede dar un salto definitivo en su carrera tras años formándose en el filial hispalense, algo que le ha marcado y que, de algún modo, necesita dejar atrás. Desde el punto de vista táctico, Ramón Martínez aporta características que encajan en el perfil que habitualmente busca un equipo como el Real Valladolid en LaLiga Hypermotion.

Orta Ramón Valladolid
Ramón Martínez, nuevo jugador del Real Valladolid | Foto: Miguel Ruiz – Blanquivioletas

Su altura, de 1,85 metros, le dan un plus en el juego aéreo y le potencian como un perfil físico. Algo fundamental en una categoría donde los balones divididos y las disputas en área propia son constantes y en lo que el Valladolid podía andar un poco corto. Siendo un central que no se esconde cuando toca construir, no es su mejor virtud. Siendo un central no extraordinariamente fino con balón, interpreta rápido las situaciones y aporta un plus en el marcaje. Un central más típico y tradicional, con capacidad para anticiparse en jugadas por alto.

Con la necesidad de tener cierto control del juego desde atrás, la intención es que el murciano no desentone y haga sentirse cómodo  a un equipo que quiere salir conduciendo desde el centro de la defensa para acelerar en el paso siguiente. Ese criterio para encontrar líneas de pase que rompan la primera presión rival es una labor colectiva, que parece clara a través de la figura de David Torres y de Pablo Tomeo, pero que quedaba algo coja en esa intención de ser un poco más agresivos en la zaga.

Ramón Martínez
Ramón Martínez, en un entrenamiento con el Sevilla

El posible cambio de registro con Ramón

La dupla titular, compuesta por Pablo Tomeo y David Torres, ha funcionado bien gran parte de la temporada, pero el calendario en la categoría es lo suficientemente exigente y algunos errores puntuales parecen avisar de que es momento de cambiar la estructura defensiva o, al menos, reforzar ese perfil más agresivo y potenciar la diversidad de perfiles dentro de la misma.

Tras varias lesiones y sanciones en la defensa que han podido desequilibrar un poco la formación de la zaga, por lo que parece claro que Ramón es un jugador que rompe con lo que había. Con Tomeo, Torres, Jaouab y Ramón, la realidad es que el murciano parece una opción muy distinta, que lo deja como el primer recambio natural una vez se asiente en el equipo. De hecho, ya en Ceuta, incluso con Tomeo liberado tras su sanción, consiguió que Tevenet confiara en él para la titularidad.

Una llegada que también abre la posibilidad de que el técnico pueda rotar más sin que se resienta la calidad defensiva, algo fundamental para mantener la frescura física en el tramo final de la temporada con una temporada tan larga. El Real Valladolid ha apostado por un perfil con futuro a corto y largo plazo, con un jugador que puede crecer con el equipo más allá de esta temporada y cuyo contrato irá hasta 2029, lo que propone una clara apuesta por el futbolista y por un estilo defensivo que el equipo no tenía.

Miguel Ruiz

Colaboro en la Cadena SER y Revista Panenka. Además de como redactor en Blanquivioletas, ejerzo de analista táctico, ojeador profesional de fútbol y especialista en fútbol internacional, así como de comunicador en radio, televisión y redes sociales.

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