Noah Ohio es el segundo delantero centro llegado en este mercado de invierno al Real Valladolid. Una muestra clara de que la posición de delantero tenía que ser reforzada, más aún tras las salidas de Arnu y Jorge Delgado y la necesidad de potenciar un área rival en el que el equipo pucelano no está teniendo puntería. Un efectivo llegado a modo de cesión desde el Utrecht que puede aportar potencia física y velocidad al espacio al ataque del equipo blanquivioleta. Un aporte novedoso para el equipo de Luis García Tevenet que podría ser muy útil para su juego directo.
Nacido en Almere, Países Bajos, un 16 de enero de 2003, se inició en el fútbol en el Almere FC, club de su ciudad que le dio el primer espacio para desarrollar su fútbol. Desde entonces, una línea clara por algunos de los mejores equipos del mundo, con el Manchester United y el Manchester City en su currículum. Pasó, por tanto, por las canteras de ambos equipos mancunianos, para recalar más tarde en el RB Leipzig, que quiso apostar por su talento en 2019, en una etapa crucial donde empezó a desarrollarse de manera clara como un delantero potente, rápido y con buena capacidad para jugar de espaldas.

Solo un año más tarde, desde Leipzig se decidió que Vitesse fuera su destino. Como cedido, este fue su primer paso serio en la competición de élite, en la vuelta a su país de origen, donde debutó por primera vez en la Eredivisie antes de dar el salto, en una nueva cesión desde Alemania, al Austria Viena, donde compitió en la 21/22 en la élite del fútbol austriaco.
Tras esa experiencia, el Leipzig lo traspasó al Standard de Lieja, donde tuvo un leve recorrido en Bélgica antes de una nueva cesión, esta vez en Inglaterra, en Championship, en el Hull City. Solo unos meses antes de recalar en el Utrecht, en su vuelta a Países Bajos, donde ha jugado las dos últimas campañas antes de ser cedido, de nuevo, esta vez al Real Valladolid.
Cabe destacar que, en su desarrollo como futbolista, Noah Ohio podría ser elegido en hasta tres selecciones: Países Bajos, Inglaterra y Nigeria. De hecho, llegó a probar suerte en la cantera de Inglaterra antes de decantarse por seguir camino con Países Bajos, en una breve estancia en 2019 dentro del equipo Sub-16 de los Three Lions antes de seguir su paso en la selección neerlandesa, donde ha llegado a ser Sub-21 (con una última convocatoria con la selección neerlandesa en 2023).
Rasgos fundamentales de Noah Ohio
Es un futbolista con gran capacidad para encontrar el control óptimo previo a la finalización, con un primer toque notable y una gran capacidad de gestión del balón con espacios reducidos a pesar de esa presencia física chocante. Ese primer contacto suele dejarle embocar a portería con facilidad con una pierna zurda en la que se siente seguro para buscar portería con cierta rapidez y acierto. Un jugador que, en cuanto a potencia, tiene todo para poder darle velocidad al disparo, así como una buena capacidad para cargar rápido el disparo.
Su capacidad para relacionarse no es especialmente notable y tiene una tendencia clara a huir de esa exposición entre líneas, tratando de ajustar sus aportes al mero control y disparo dentro del área para poder encontrarse más cómodo. Aunque tiene facilidad para dominar con el balón en los pies, puede caer en errores si se entretiene de más, aunque ha mostrado buena reacción y regate en espacios cortos con el objetivo de liberarse de la marca. Debería mejorar la clara tendencia a buscar siempre el remate con la zurda, pues le limita de cara a portería y facilita que el rival muestre fácil el lado débil.
Jugador de notable presencia física, con una altura destacable, superior al 1.83, que le da esa posición notable a la hora de sumarse al duelo en el área más allá de lo que son sus prestaciones más llamativas. Su proporción muscular da una base amplia a sus características más llamativas, con una velocidad explosiva más que destacable y con una capacidad de aceleración en espacios cortos que le confiere un peligro diferencial para atacar esos espacios creados a la espalda de una defensa.
Aunque su presencia sugiera falta de agilidad, posee un giro rápido y una buena primera reacción con espacio, consiguiendo ser más que correcto en los duelos tanto ofensivos como defensivos, aunque debe desarrollar mejor su capacidad de resistencia para aportar en la presión, sobre todo en cuanto a esos esfuerzos prolongados o intermitentes a lo largo de los 90 minutos, así como trabajar mejor su elasticidad para adquirir más facilidad para movimientos eléctricos en espacios reducidos.
Encaje en el Valladolid de Tevenet
Partiendo de una única vía posicional, pues la presencia de Noah Ohio está garantizada en el rol de delantero centro, a nivel táctico se trata de un jugador que encaja bien en la necesidad que demuestra el equipo. A pesar de todo, está por ver si su mayor desafío, que es el gol, se deja ver con la incorporación del delantero neerlandés. En lo preciso, el jugador deja dudas en espacios abiertos y lejanos a portería a pesar de sus excelentes movimientos dentro del área, por lo que es un jugador con capacidad para generar una mejoría en esos espacios a la espalda de la línea defensiva.
La realidad es que tiene una inteligencia táctica y posicional notable, pues su posicionamiento ofensivo es bueno, con una rápida capacidad para encontrar esa zona de disparo y, sobre todo, con una notable capacidad para finalizar entre los tres palos. Sus movimientos, además, generan ángulos de pase notables que pueden aumentar las opciones del equipo en materia creativa para encontrar espacios y ocasiones dentro del esquema general.
Eso le puede dar a Tevenet un recurso que no tenía y que, de alguna manera, rompe la realidad concreta de tener perfiles de delantero muy parecidos. Noah Ohio es, efectivamente, un jugador con una notable presencia física que podría hacer pensar en un activo referencial dentro del área, pero en realidad se relaciona muy claramente con esa vía inexplorada de un delantero que vaya más al espacio y que busque esas ventajas a la espalda de la defensa, algo que ni Latasa ni Marcos André pueden o saber hacer, así como potencia una nueva vía de reparación de una situación ofensiva preocupante.
¿Por qué creo que lo han fichado?
Esa realidad es la que explica, de golpe, esa intención de incorporarlo. Es diferente a lo que se tiene y completa una nómina de delanteros centro que apenas han conseguido ser importantes a nivel de cifras. A la espera de ver si esa mejora en los perfiles acerca más al remate a quienes tienen la batuta en el ataque, se podrá entender mejor lo que es una cesión en la que Ohio aún deberá mostrar lo que tiene dentro.
Si es o no goleador es lo que marcará el margen competitivo de un movimiento como este, que aun con las dudas lógicas de apostar por un perfil como este, de jugador desconocido y sin experiencia previa en el fútbol español, pueda ser importante en cuanto al desarrollo ofensivo del equipo. No es menos importante, además, la realidad de mercado de un Real Valladolid que, hoy por hoy, debe mejorar la plantilla sin apenas recursos y con espacios a nivel fair play limitados, en los que la ausencia de Jorge Delgado o Arnu dejan el hueco y el dorsal, pero un margen no muy notable a nivel salarial.












Parece que las caracteristicas de este pelotero son diferentes a las de M. André y Latasa pues ponganlé desde ya,curriculum tiene a pesar de los veintitres años dado que ha pasado por los mejores equipos internacionales,a este jugador se le necesita como el comer,las prestaciones que parece que tiene són necesarias como obligatorias,hay que cambiar el sentido del juego como sea y poner en el banquillo a quien no satisfaga lo que el equipo necesita,Noah Ohio puede ser positivo para el juego ofensivo que necesita el Real Valladolid,vamos viendo.SIEMPRE PUCELA.