Los últimos movimientos del Real Valladolid relacionados con los laterales; véase, el avance de las negociaciones con el Córdoba por Trilli y el test al que se esté sometiendo Carlos Clerc, alimentan las especulaciones y el debate sobre qué debe hacer Victor Orta, teniendo en cuenta que esos dos movimientos generarían un desequilibrio entre la pretensión que el director deportivo afirmó que tenía de contar con dos futbolistas por puesto. Aunque igual que la irrupción de Hugo San puede dar pie a considerar que debe ser él, y no Clerc, quien acompañe a Garri después de la lesión de Guille Bueno, y su mismo rendimiento puede animar a hacer lo mismo con Koke, no todo es tan sencillo.
Empezando por ese lado derecho de la zaga que ya ha abandonado Trilli, conviene recordar que ha sido un futbolista con una baja participación, fichado, no obstante, hasta 2027, por lo que su salida podría activar al gallego. Con once participaciones durante toda la temporada y apenas 199 minutos en LaLiga Hypermotion -más noventa en Copa del Rey-, pasó de jugar ocho partidos seguidos a no hacerlo casi desde su única titularidad liguera, contra el Real Sporting allá por mediados de octubre. A la sombra de Iván Alejo, no es de extrañar que su entorno piense en una salida. El debate está en otro punto.
Concretamente, en que su marcha dejará el costado diestro sin laterales de formación en el primer equipo a menos que se acuda al mercado. Y, aunque quedan días por delante, no parece probable que vaya a ser sustituido por otra llegada. De esta manera, una eventual ausencia de Alejo quedaría a expensas de ser cubierta por Ramón Martínez, que jugó ahí, pero no es eso, y Koke, con quien Almada contó a medias: lo tuvo en pretemporada, pero no lo utilizó ni una vez y fue de los primeros canteranos en bajar al Promesas de una manera no definitiva, pero sí frecuente.

Apostar (o no) por laterales jóvenes
Volviendo al ejemplo de Hugo San, si el lagunero ha sido capaz de elevar su rendimiento individual con el primer equipo después de no estar siempre acertado en el filial, con el pedrajero, que tampoco está brillando, pero tiene galones y una buena lectura del juego, se puede intuir que, en efecto, puede ese ejemplo de su compañero. Parece que en esas están en la planta noble, porque el Real Valladolid está más en el no que en el sí fichar. Quizás, seguramente, porque el mercado no ofrece tres bes (bueno, bonito y barato) y porque, además, no sobra el dinero.
La constatación de las dificultades con las que se ha acudido al mercado está en el propio Carlos Clerc, un jugador que lleva más de un año parado (aunque, según publica El Norte de Castilla, está ofreciendo unos parámetros físicos muy altos), que firmaría hasta el 30 de junio nada más y en unas condiciones económicas ventajosas para el club, así como también en otros perfiles explorados en esta ventana de enero, como los de Lucas Sanseviero o Vegard Erlien, opciones, sobre el papel, interesantes, pero que provienen de ligas de segundo nivel.
A pesar de esas condiciones y de su preparación, con todo, el sorprendente nivel ofrecido por Hugo San hace pensar que puede completar a Garri, lo que dejaría los laterales con un aroma vallisoletano muy marcado -los cuatro lo serían de aquí a final de curso- y con una juventud, y por tanto inexperiencia, también notoria, más allá de Iván Alejo. Es, por esa ausencia de galones, por la que se puede llegar a completar el fichaje de Clerc, máxime cuando no hay muchos futbolistas en la plantilla de Tevenet con mucho rodaje como profesionales. Pero las dudas, en un sentido y oto, hay que entenderlas…










