Horrible debut

Publicado el 6 febrero 2010 23:30h
Síguenos
Banega 6.2
Foto: Marca

Había mucho interés por conocer el primer once titular de Onésimo y ver la predisposición del equipo. Tras la destitución de Mendilíbar, el bravo extremo vallisoletano se hizo cargo de la nave vallisoletana. Con la convocatoria algunas cosas cambiaron y varios toques se dieron a los jugadores. Con el once inicial, dejó claro lo que esperaba del equipo. Otra cosa es que el equipo supiera lo que tenía que hacer y cómo jugar. Eso no debió estar claro.

De jugar en Venta de Baños al baño del Valencia. Onésimo durante la semana arengó a los jugadores para que cambiaran el chip, trabajando, no sólo la táctica sino la cabeza. Se sabía como jugaba el Valencia y había que utilizar las armas para contraatacarle. Pues bien, eso duró ocho minutos. Los que necesitó el Valencia para abrir la lata y encontrar las debilidades de un equipo nervioso.

Onésimo apostó por un once inédito: Villar; Pedro López, Arzo, Nivaldo, Del Horno; Lázaro, Borja; Haris, Canobbio, Sesma; Diego Costa.

Onésimo puso en liza a Del Horno que debutó en sustitución del lesionado Marcos, Lázaro y Borja como guardianes del centro del campo, para que los cuatro jugadores ofensivos, se intercambiaran la posición e intentaran hacer daño al ex-blanquivioleta César. Por segunda vez en la temporada, jugaron de inicio Haris y Canobbio, y una vez más, se demostró que el equipo se resiente.

Siete minutos tardó el Valencia en perforar la portería blanquivioleta, fruto de una jugada en la banda de Del Horno que pujó con más fuerza el jugador valencianista y el balón termina en las botas de Banega que, sin adversarios que le disputaran el balón, soltó un buen chut que se alojó en las mallas blanquivioletas. El Valladolid salió con ganas y tratando de tú a tú al Valencia pero pronto se vió la endeblez de un equipo que empezó a hacer aguas en defensa.

A partir de entonces, el Valencia fue una auténtica apisonadora ofensiva, que sólo la mala suerte y el partidazo que selló Justo Villar, evitó que la goleada subiera al marcador en el descanso. Tan sólo alguna tímida internada de Sesma, o algún intento de Diego Costa intentó perforar la portería valencianista, sin suerte. En jugada a balón parado y con un error monumental de marcaje, Villa, sólo, marca de cabeza el segundo tanto valenciano. Un nuevo jarro de agua fría al endeble equipo morado en el día de hoy.

Tras el descanso, Onésimo cambió las piezas, dió entrada a Pelé, que hizo un partido muy correcto, en lugar de Sesma, y el equipo empezó a jugar con un 4-3-2-1. El equipo se abrió, y con empezó merodeó el área valenciana. El Real Valladolid tuvo más presencia en el segundo tiempo. Dió entrada a Bueno por Lázaro y Keko (debutó) por un desaparecido Haris. El equipo pudo haber marcado el segundo si Del Horno hubiera acertado con el remate a la salida de un corner, pero no era el día nuestro.

Una vez más, Villar y la fortuna, evitó una derrota más severa.

El equipo sigue sin jugar a nada. Onésimo se equivocó en el planteamiento inicial al situar a Haris de falso extremo derecho, con lo que la banda zurda del Valencia, sobre todo con Mata, fue un constante peligro ante una defensa morada, que no podía sostener los acechos valencianistas.

Mucho tiene que trabajar Onésimo con un equipo que tuvo poco el balón y demostró falta de coordinación en el sistema defensivo. Se corrió mucho detrás de la pelota. Como muestra, en el minuto 60, el Valencia había cometido 12 faltas, mientras que el Valladolid sólamente 4.

Mal juego y mal debut. El próximo domingo empiezan los partidos claves para evitar un descenso que cada vez está más cercano.

Mantente informado en WhatsApp

Entrar ahora

Deja un comentario