Es oficial: el Real Valladolid tiene a su tercer entrenador de la temporada (el cuarto si se tiene en cuenta la breve incursión de Sisinio González). Fran Escribá será el encargado de buscar la permanencia en la peor temporada que se recuerda en Zorrilla, sustituyendo a un Luis García Tevenet que ya forma parte de la historia negra del club. Escribá es un técnico curtido en mil batallas, al que Víctor Orta también conoce bien, igual que a su predecesor, ya que coincidieron en el Elche hace más de una década.
A sus 60 años (cumple los 61 en mayo), al valenciano se le puede considerar un entrenador más que consolidado, que en esta etapa que inicia como blanquivioleta cumple catorce años ininterrumpidos entrenando entre la Primera y la Segunda División. Unas veces al mando desde el principio y otras haciéndose cargo en mitad de la campaña, lo cierto es que ese asiento en la élite se lo conceden los propios clubes incluso a pesar de que, desgraciadamente, alguna vez ha sido destituido por los malos resultados.
La contratación de Fran Escribá con el Real Valladolid se ha producido hasta el 30 de 2027, un periodo amplio y que a priori podría encontrarse tanto de lo que la nueva propiedad quería como de lo deseado hace tan solo un par de meses, cuando se fue Almada, por la dirección deportiva Teniendo en cuenta la situación actual, la escasa fuerza negociadora del club obligaba a vincularse con Escribá o casi con cualquier otro entrenador bien así, ofreciéndole un año más, o como poco condicionando la próxima campaña a un objetivo que en otro momento podría parecer simple como es la salvación.

Escribá el ‘apagafuegos’
Esta eventual continuidad estará bien ganada si cumple, y ha sido una de las principales cuestiones puestas sobre la mesa en una negociación en la que el valenciano se ha hecho valer más allá de su condición de ‘apagafuegos’, puesto que no es la primera vez que llega a un club en unas circunstancias parecidas a las actuales (más bien al contrario). En concreto, es la quinta vez que es llamado con la campaña en curso, pues ya dirigió así al Real Club Celta, al Elche (en segundas nupcias), al Real Zaragoza y al Granada.
A los celestes y a los ilicitanos los salvó del descenso a LaLiga Hypermotion, con unos números que hablaban de una clara mejoría (décimos y decimocuartos con él). Entretanto, a los zaragozanos y los granadinistas no alcanzó a meterlos en play-off, una situación que, en el caso de los segundos, provocó que incluso fuese despedido antes del final, sustituyéndolo entonces Pacheta, en mayo del pasado año, en la que se convirtió, por tanto, en su última experiencia hasta ahora.
El que fuera ayudante de Quique Sánchez Flores antes de convertirse en primer entrenador ha tenido otras etapas más exitosas. Por ejemplo, en el Elche, donde coincidió con Víctor Orta nada más empezar a entrenar, donde consiguió ascender a Primera División y mantener al equipo en la élite durante dos temporadas seguidas (aunque el Elche bajó tras la segunda en los despachos). Así lo fue también su primera campaña en el Villarreal, con el que dirigió en Europa (Champions y Europa League) y al que clasificó quinto.

De nuevo en la pelea por evitar el descenso
A pesar de la condición antes otorgada, lo cierto es que Fran Escribá no ha cogido nunca a un equipo en puestos de descenso. Y es que en estos no estaban ni el Celta ni el Zaragoza, ni tampoco el Elche, el equipo donde comenzó su carrera y al que mejoró, como al resto, mejoró. Lo hizo en segundas nupcia, cuando se la pegó el argentino Jorge Almirón. Como entonces, en el Real Valladolid está obligado a mejorar las prestaciones actuales y a alzar el vuelo, habida cuenta de la profunda crisis en la que el plantel está sumido.











Pues ahí esta el tema Fran Escribá el responsable de salvar los muebles del Pucela ya que los anteriores no pudieron apagar el fuego,aunque la situación es salvable y mejorable no será nada facil pero creo que lo conseguirá si los jugadores ponen de su parte todo lo que hay que poner,este catedrático del futbol que tiene muchas batallas pondrá las cosas en su sitio y quitará ciertos vicios que existen,no es momento para autocomplacencias y si para trabajar y ganarse el respeto sobre el cesped.SIEMPRE PUCELA.