El repertorio musical del Real Valladolid – Castellón fue muy variado. Por megafonía en los prolegómenos del encuentro se escuchó Hughway to Hell – algo premonitorio – y al descanso Welcome to the Jungle, que definió muy bien que estaba sucediendo en un Pucela sin organización ni sentido. La afición también aportó su propia banda sonora, con clásicos cánticos como Que se vayan o Esta camiseta no la merecéis. No era para menos, la imagen ofrecida por el conjunto blanquivioleta fue muy pobre ante un Castellón que, sin demasiados alardes, se puso 0-3 antes del descanso.
Los tres tantos del primer acto fueron a balón parado, en acciones muy mal defendidas por el equipo de Luis García Tevenet. Camara abrió la lata tras el rechace de un saque de esquina, recibió solo la pelota ante una salida en falso de Ramón Martínez – de nuevo lateral derecho, aunque por momentos actuó como tercer central y Peter como carrilero -, el ‘9’ del Castellón se giró, orientó el disparo y definió al palo largo por abajo muy lejos del alcance de Guilherme.
Unos minutos después Suero botó una falta lateral. El centro fue muy preciso, templado, pero tras un fallo de marcaje y con un Meseguer que se dejó caer al mínimo contacto, Barri llegó con todo al remate de cabeza para ampliar la ventaja de la escuadra orellut. Apenas inquietó el Pucela, que al espacio poco pudo hacer con Erlien la mayoría de veces en fuera de juego y con Stipe Biuk muy impreciso y que no estuvo acertado en prácticamente ninguna jugada.
Maroto lo intentó desde el centro del campo tras una pérdida de Matthys en salida de balón al ver que el portero estaba fuera de posición. Sin embargo, el disparo no fue en dirección a la portería. Chuki superó al guardameta rival con una cucharita en una acción tras un robo, el balón entró en la portería, pero el gol no subió al marcador al encontrarse el canterano ligeramente en posición antirreglamentaria.
Volvió a dar un paso al frente el Castellón, que se notaba cómodo, pero no mostró colmillo en exceso. Las veces en las que combinaba con más rapidez nada podía hacer el conjunto local. Después de una muy buena combinación cerca del área, Suero disparó desde la frontal, pero su intento se marchó ligeramente desviado por línea de fondo. De nuevo en un córner llegó el tercero. Barri apareció otra vez tras una serie de rebotes y despejes fallidos para empujar el cuero al fondo de la red.
Pudo recortar distancias el Real Valladolid antes del descanso. Erlien filtró un muy buen pase al hueco hacia Chuki, que la puso atrás para Biuk, cuyo remate fue en la línea del partido que realizó. Oportunidad desaprovechada. El Pucelanos se fue al túnel de vestuarios con una pitada por parte de un Zorrilla cada vez más vacío. Tevenet hizo tres cambios en el entretiempo; Jaouab, Latasa y Sanseviero entraron en sustitución de Tomeo, Erlien y Biuk.
La situación del Real Valladolid asusta

El segundo acto comenzó con otro tanto anulado para los de Zorrilla. En un córner, Meseguer remató con un buen cabezazo que se coló por la escuadra, pero el colectivo arbitral interpretó que la pelota en el centro había salido por línealidad de fondo. Una decisión algo controvertida, puesto que, de haber salido el esférico al completo, hubiera sido por muy poco. De nuevo en un saque de esquina pudo anotar, Chuki lo puso muy cerrado y se paseó por la línea de gol, pero logró despejar el Castellón.
El equipo dirigido por Pablo Hernández levantó el pie aún más del acelerador en el segundo acto, pero igualmente gozó de más ocasiones. Barri pudo ver puerta otra vez más con un gran golpeo que se estrelló en la cruceta. Poco y sin demasiado peligro llegaba el Real Valladolid a portería rival. Chuki, que fue de los pocos que mostró algo de agresividad y rabia, recuperó un balón y Sanseviero la puso para Latasa, que no llegó al remate. El delantero sí que logró rematar otro centro de Hugo San, pero no supuso ningún problema para Matthys.
Cipenga dio la puntilla con un golazo. Tras una muy buena acción de Álex Calatrava, el extremo controló la pelota cerca de la equina del área y la clavó en la escuadra. El Circo de los Horrores está en la ciudad, a tan solo unos metros de Zorrilla. Pero la situación que atraviesa ahora mismo el Real Valladolid da más miedo que cualquier cosa que uno pueda esperar en esa carpa del terror.
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— Real Valladolid C.F. (@realvalladolid) February 8, 2026










