Hablar de cine y teatro en Valladolid es hacerlo de una figura especial que alimentó la presencia y el brillo de la ciudad. Concha Velasco fue la musa de multitud de cineastas y directores teatrales, natural de la ciudad y ampliamente reconocida por cada uno de los estamentos de una profesión compleja como siempre ha sido la del arte en cualquiera de sus formas. Tras la noche del cine español, con la entrega anual de los Premios Goya, esta vez en Barcelona, acordarse del noble arte de la actuación en esta ciudad es hacerlo de ella.
Concepción Velasco Varona nació a finales de noviembre de 1939. Con solo veinte años, ya fue capaz de encandilar como artista, demostrando aptitudes como bailarina, tras estudiar danza clásica y española en el Conservatorio Nacional de Madrid, acompañando diversos espectáculos en aún más diversos estilos, siguiendo al cuerpo de baile de la Ópera de La Coruña, acompañando como bailaora a Manolo Caracol o como vicetiple con Celia Gámez.
Unos comienzos que empezaron a construir la figura de una artista completa, que no dudó nunca en salir de su zona de confort y que no tuvo reparos en pasar con toda naturalidad del teatro a la danza y de ahí a la canción, para seguir, por supuesto en cine y en televisión. Una artista con todas las letras que llena de orgullo a todo aquel que bucea en el perfil de esta actriz, cantante y bailarina de Valladolid.
La dilatada carrera de Concha Velasco sobre los escenarios
No son pocas las razones que nos animan a entender que Concha Velasco sea tratada como una mujer llena de aristas y de múltiples facetas. Su calidez sobre el escenario nada tiene que envidiarle a su dominio de la canción o del baile, como demostró precisamente con una carrera llena de motivos para considerarla una artista más que una actriz, una cantante o una bailarina. En su haber, discos publicados, películas estrenadas y actuaciones teatrales memorables, así como multitud de evidencias televisivas que hablan de su dominio total de la escena y la comunicación.
Como actriz, sus apariciones en grandes películas fue habitual a lo largo de toda su carrera, con varias apariciones estelares en películas muy notables como ‘Las chicas de la Cruz Roja’, en 1958; ‘Los tramposos’, en 1959; ‘Historias de la televisión’, 1965; ‘Tormento’, en 1974; ‘La colmena’, en 1982; ‘Yo me bajo en la próxima, ¿y usted?’, en 1992; ‘París-Tombuctú’, en 1999 o ‘Rabia’, en 2009. A lo largo de su carrera, cerca de ochenta películas en las que participó, en producciones muy diversas para la gran pantalla o en televisión.
Como si actuar fuera poco, Concha Velasco publicó en toda su vida once discos, de los años 1965 a 2001: Chica ye ye (1965), Perdida (1966), Amores perdidos (1969), Magia (1971), Peligro (1973), Soy como soy (1981), Vive (1983), ¡Mamá, quiero ser artista! (1986), Dos (1991), Equivocada (1997) y Fuego (2001); así como numerosas colaboraciones con artistas de renombre del panorama audiovisual en España.
Al final, el Goya
Y sin haberla mencionado, actuó en ‘Más allá del jardín’, que en 1996 le valió su segunda nominación a los premios de la Academia del Cine español, el primero como actriz protagonista. Un Goya que no ganó y que acabó recibiendo Emma Suárez por ‘El perro del Hortelano’. Ya le había pasado en 1989, pues María Asquerino, por su actuación en ‘El mar y el tiempo’, le quitó la opción de ganar un Goya por su película ‘Esquilache’, como actriz de reparto.
De hecho, Concha Velasco no recibió el Goya por una actuación, pero sí por toda una carrera, haciéndose con el Premio Goya de Honor, un galardón que se reparte desde 1987 (se estrenó con José Fernández Aguayo, mítico director de fotografía) y que ella recibió en 2013.
Además del Goya, su carrera tiene galardones muy notables, como varias Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos, un Premio Sant Jordi, varios Fotogramas de Plata, varios premios de la Unión de Actores o un Ondas. Una carrera bien nutrida de premios que hacen recordar que el nombre de Concha Velasco es un valor notable en Valladolid y más allá.














