La nueva caída del filial pucelano ante el UD Ourense vuelve a poner al Real Valladolid Promesas en una posición complicada tras un partido en el que, sin embargo, los de Javi Baraja pudieron merecer más. Así lo ha trasmitido el propio entrenador en rueda de prensa, que asume que a su equipo le faltó «creer un poco más en la presión y someter un poco más al rival» para acabar sacando algún punto ante los gallegos.
En un partido especial por la vuelta de Borja Fernández al frente del Ourense, el Real Valladolid Promesas ha acabado cayendo ante un rival que se mostró más firme pero no tan superior ante los chicos de Baraja. «Ellos han propuesto mucho en primera parte nos ha costado entrar en partido», comentó Javi Baraja, aunque reconoce que «cuando hemos robado alto hemos tenido muchas opciones de de transitar y hacerles hacerles daño». Una realidad que muestra que el Promesas estuvo cerca de poder rascar algún punto de un duelo en el que las imprecisiones han salido caras.
«Cuando mejor estábamos, tras el gol, a los tres o cuatro minutos hemos encajado el penalti», una situación que, según el propio técnico del Promesas les ha pesado, aunque no ha sido excusa para salir mejor tras el descanso. Sobre la segunda mitad, algo injusta, donde el Promesas saltó al campo con el empate a uno de la primera mitad, Javi Baraja ha sido claro, pues asegura que «hemos salido bastante bien hasta el segundo gol», aunque es evidente que, desde ese momento, el equipo ya ha tenido una «desconexión total». Un tercer gol que, a juicio de Baraja, ha supuesto un despertar.

«Después de encajar el tercero hemos reaccionado bastante bien y el equipo se ha ido arriba», comentó Baraja, que sin embargo sostiene que al final del duelo han acabado avasallando al rival «por acumulación», en una situación que ha llevado al Promesas a acabar el partido en el área rival, pero sin suerte para encontrar vías hacia el gol. A pesar de todo, da la sensación de que el equipo ha tenido tramos de sentirse incómodo, pues Baraja considera que «ha costado mucho» saltar a la presión todo lo necesario para incomodar a un rival «que juega bien por dentro y con gente capaz arriba».
«Hemos tenido opciones de llegar al empate», asume, pero también reconoce que necesitan «aprovechar mejor las opciones de robo para transitar y hacer daño» con mejor efectividad, al margen de alguna acción «un poco más controvertida» con respecto a la actuación arbitral, muy comentada y criticada en la grada, con una mano bastante clara en área del Ourense que podría haber dado un empujón al partido del Real Valladolid Promesas en la segunda mitad, así como al penalti pitado a Koke.
Según ha declarado el míster, el árbitro les asegura que el penalti de Koke es «clarísimo porque le traba al rival en la rodilla», aunque reconoce que parece que toca balón e impulsa el balón fuera, arrastrando después al rival. En la acción de la mano, reconoce haberla visto después del partido: «Su jugador despega el brazo y el balón le golpea en la mano». Baraja considera que el Ourense «se beneficia de ello porque detrás venía otro jugador nuestro», en una acción que pudo haber balanceado el duelo.

Algo que para Baraja no es excusa y asume que, de nuevo, «la sensación es que no llegamos a lo que exige la categoría». Duras palabras sobre el rendimiento de un filial que, sin embargo, parece darle la razón en cuanto a rendimiento. El equipo de Javi Baraja, desde el comienzo de la 25/26, solo ha conseguido ganar en cuatro ocasiones, acumulando ya diez derrotas y seis empates, en lo que les lleva a ocupar posición de descenso en el Grupo I de Segunda RFEF. Un lugar poco propicio para sentirse cómodo, aunque las sensaciones hayan sido mejores que en las últimas citas en Los Anexos, donde el equipo solo ha ganado dos encuentros, ante Lealtad y Sarriana.
Cebri, de categoría juvenil, titular y haciendo un buen papel
También se le ha preguntado a Javi Baraja sobre Gonza Cebrián ‘Cebri’ por el que reconoce estar «muy contento». La presencia del jugador, aún en edad juvenil, fue la gran sorpresa del once ante el Ourense. Gonzalo Cebrián, lateral zurdo de 2007, debutaba con el Promesas tras haber jugado quince partidos en el Juvenil A en División de Honor. Su buen papel como lateral izquierdo le ha dado el impulso para que Baraja confiara en sus prestaciones, reconociendo que «viene trabajando muy bien y muy serio en los entrenamientos y en los partidos», indicando que «con el juvenil ha estado a un nivel muy alto», por lo que Baraja ha contado con él de inicio pues consideraban que estaba «preparado».
«Lo importante ahora es que tenga esa madurez para seguir progresando y que podamos tener un buen lateral de cara al futuro», reconoce Javi Baraja, que ha visto en Cebri un buen jugador para poder cubrir una posición compleja que el Promesas está teniendo problemas en cubrir esta campaña. «En la situación en la que estamos, el hecho de tener un jugador a pie natural, ya es emocionante», comentaba con humor tras el partido.
Cabe recordar que, como ha indicado el propio Baraja, el Promesas ha contado en varias ocasiones con Alín, jugador diestro que puede jugar en ambas bandas, pero con propensión a la derecha. «Cebri nos da esa posibilidad de continuidad y, sobre todo, esa proyección que tiene hacia adelante», una realidad que le da ese punto positivo en profundidad sin olvidar la defensa, en la que Baraja valora que «es muy agresivo, aunque no lo parece, y muy ganador de duelos».











