Alberto López Moreno, reconocido por el CD Arces

Publicado el 18 junio 2025 21:00h
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Alberto López Moreno, reconocido por el CD Arces

La trayectoria de Alberto López Moreno ha sido reconocida por el CD Arces en el XIX Premio Domingo Caballero, con el que el club de El Palero honra cada año, desde el fallecimiento del histórico presidente que da nombre al premio. Según la propia entidad, distingue a personas que muestran «esfuerzo, responsabilidad, compromiso y trabajo» en pos del deporte vallisoletano, valores que están fuera de toda duda en el caso del médico.

El galeno, que otrora fue jugador del Real Valladolid, entre otros, fue elegido por unanimidad por el jurado, que componen directivos del CD Arces, periodistas y otros representantes de las instituciones deportivas de la provincia. De esta manera, sucede a María Morán, directiva del Club de Rugby El Salvador, y se suma a una lista de reconocidos en la que se encuentran otras personas del mundo del balompié como Manuel Heredia, Borja Lara, José Antonio Merayo, Demetrio Nieto o los ya fallecidos Nemesio Gómez ‘Peque’ o Miguel Martín Luquero.

El corazón de Alberto

Puede decirse, a modo de resumen, que el Premio Domingo Caballero viene a ser un reconocimiento al corazón de Alberto, hacia quien el jurado se deshizo en elogios en la exposición de motivos que llevan a su premiación. «No hay nadie que hable mal de él» es el menor de los argumentos, aunque también uno de peso cuando se trata de definir a una persona que, además de su desempeño profesional en el Real Valladolid, en su día a día ayuda a todo aquel que acude a él con una duda, con una consulta o con una necesidad.

En esta línea, y de manera completamente desinteresada, meses atrás se involucró personalmente en un caso médico de un familiar de una estrella del fútbol español, ‘solo’ porque había acudido a él una persona cercana y con la que compartió estructura. Fue esta participación una de tantas que se podrían destacar de alguien que encarna los valores del deporte también como presidente del patronato de la Fundación Eusebio Sacristán, que lleva el nombre del entrenador de La Seca pero involucra a otras personalidades de nuestro fútbol como él y que desarrolla labores de inclusión social dentro de la sociedad castellana y leonesa.

El grito de ‘Habilidoso’

Recuperado hace un año de una grave enfermedad, Alberto sigue escuchando hoy de vez en cuando el grito aquel de «Habilidoso; Alberto Habilidoso», que recuerda el sobrenombre que recibió como futbolista en las diez temporadas que jugó en el Real Valladolid. El apodo lo edulcoró él mismo con 72 goles marcados en casi 300 partidos, siendo el Pucela el equipo que más marcó su trayectoria, por encima de Palencia, Burgos, Numancia o de un Real Racing Club en el que militó durante tres años y en el que hizo un puñado de goles en Primera División.

En la actualidad, esos ecos son el reflejo del cariño de la afición, que se lo mantiene aunque hayan pasado ya más de dos décadas desde que se dejó de vestir de corto y que sufrió con él durante esos meses de ausencia por la dichosa enfermedad y que lo ha hecho cada vez que le ha visto cojeando entrar al campo a atender a uno de los futbolistas que defienden hoy la blanquivioleta. No se hizo nunca en esos tiempos Alberto; ‘Tito’, como es conocido cariñosamente también, ha estado siempre cerca, aun cuando otros quehaceres o inquietudes le hicieron ver el fútbol desde otros ámbitos, formando parte de organismos que vinculan el deporte y la medicina.

Jesús Domínguez

Crecí en la Galicia del 'SuperDepor' y del 'EuroCelta'. En Los Anexos me enamoré del fútbol de cantera. Pasé por El Norte de Castilla, Diario AS y Cadena SER antes de volver a dirigir Blanquivioletas.

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