El partido de mañana sábado se presenta como clave y, si algunos incluso quisieran verlo así, de infarto. Igual que muchos otros enfrentamientos que han tenido estos dos equipos a lo largo de su trayectoria más reciente.
Se puede decir que el Real Valladolid y el Deportivo de La Coruña son dos grandes rivales que, sin llegar a esos niveles en los que se habla de “derbi” o “clásico”, mantienen siempre unos enfrentamientos disputados e intensos alimentados por esos encontronazos que el fútbol les ha propiciado en el pasado.
En el recuerdo más reciente de muchos estará la eliminatoria de cuartos de la Copa del Rey de la temporada 2006-2007. En aquel año estratosférico del Real Valladolid, en el que la segunda ya era un caso cerrado a mitad de temporada, en la Copa del Rey los blanquivioletas habían dejado por el camino al Gimnàstic de Tarragona y al Villarreal, dos ‘primeras’, y se enfrentaban al todo por el todo frente al Deportivo de La Coruña en los cuartos de final.
El 4-1 que consiguieron los coruñeses en Riazor acabó con las esperanzas de los vallisoletanos quienes, además de la derrota, se trajeron a casa la grave lesión de Óscar Sánchez después de una durísima entrada de Barragán quien hoy, curiosamente, es parte de la plantilla pucelana.
Aquel desafortunado incidente, unido a las vicisitudes del partido, que llegó a mostrar un 0-1 favorable al Real Valladolid en el marcador, mantuvo vivo el roce que nos lleva más atrás, al momento clave, 2002: El Centenariazo. El año que todos recordarán como el año en el que el Deportivo aguó la fiesta de su 100 cumpleaños al Real Madrid ganándole la final de Copa que se disputaba en su propia casa, el Santiago Bernabeu. Fue el Depor el verdugo, pudo ser el Pucela.
Dos eliminatorias antes, en los cuartos de la Copa de aquel año, Deportivo y Real Valladolid se enfrentaron por continuar adelante en la competición. Dos a cero para los blanquiazules en Riazor e idéntico resultado para los blanquivioletas en Zorrilla. “¡Si, si, si, nos vamos a Madrid!”. Entonces llegó el penalti. Un penalti más que discutido que Tristán se encargó de transformar. Allí se tumbaron de golpe las ilusiones de toda la grada del José Zorrilla.
Sería el Depor luego quien eliminaría al Figueres en semifinales. Y sería el Depor quien se alzase con la Copa del Centenariazo ante el Real Madrid.
No obstante, aquello no sería lo último que dejaría 2002 para el compendio entre ambos equipos. Septiembre, en Liga, el ‘Super Depor’ campaba a sus anchas por Riazor con el Valladolid como víctima. Un partido en el que con 2-0 en el marcador los coruñeses exhibían su poderío ante un Real Valladolid impotente. Peña, central blanquivioleta, realizó una entrada a Valerón que acabó con el internacional español en la enfermería: Fractura sin desplazamiento en el tercio medio del peroné. Fue el principio de un tortuoso camino para Valerón. Para muchos nunca volvió a ser el de antes, y no se equivocan. En A Coruña no olvidan.
Ahora esperamos otro capítulo en el casillero de ambos equipos. Mañana veremos lo grande o pequeña, lo roja o verde que sea la cruz que allí se marque. El Valladolid necesita ser quien elija. De ello depende que los roces con el Depor no se conviertan en cosa del pasado, si no que también sean cosa del futuro.













