Víctor Orta conoce bien a Fran Escribá; no en vano, juntos compartieron momentos en el Elche, primer equipo en el que el técnico valenciano ejerció de primer entrenador. El técnico llega ahora al Real Valladolid con el objetivo de salvar la categoría, con la convicción por parte de director deportivo de que «es el mejor entrenador para este momento» y de que «va a ser la mejor decisión» que han tomado a lo largo de la temporada, a tenor de la trayectoria que le precede, con buenos resultados en Primera y Segunda División.
La pregunta más sencilla que cabe hacerse es por qué ahora, y no cuando llegó Luis García Tevenet. Y, aunque entonces fueron públicos los contactos con otros entrenadores -lo de Rubén Albés se cayó después de que se reuniera con la propiedad-, Víctor Orta lo achacó a que entonces buscaban «otro modelo de entrenador». «El proceso de decisión de diciembre con el consejo de administración y con la dirección deportiva fue buscar un modelo y, siete meses más tarde, es otro», afirmó lacónico.
Ampliando un poco más, Orta recordó que el fútbol se somete «a un juicio sumarísimo con cada resultado» y que su cargo requiere «tomar decisiones». Y la que han tomado es apostar por Fran Escribá, a quien le preceden su capacidad «para obtener resultados» y «unos números excepcionales» en la categoría, como los tildó. Esto, no obstante, no fue una crítica a Tevenet, a quien agradeció «su trabajo y compromiso». «Desgraciadamente, cuando hay circunstancias de crisis, el primero en caer es el entrenador, pero la gestión de culpabilidad tiene que ser de todos», advirtió.

El «enfado» de Orta con la plantilla
El conocer a su nuevo entrenador «da seguridad» a Víctor Orta, que no quiso remover el pasado, aunque sí que hizo un aparte al recordar que «el fútbol, en un 90%, es de los jugadores». Y aunque sabe que el equipo «está en un momento duro emocionalmente» y que los futbolistas «están sufriendo», no ocultó que, debido a ese alto porcentaje, tienen también una responsabilidad, que, en el caso del Real Valladolid, debe ser depurada por medio de los resultados.
«Es una cosa curiosa, porque hemos conseguido ocho puntos sobre quince contra los cuatro primeros. El equipo, individualmente, ha demostrado que puede competir con los cuatro equipos que están arriba. Igual que se habla de que el equipo está mal, eso demuestra que los futbolistas pueden rendir», reflexionó el director deportivo, que, sin ambages, habló de sus sentimientos: «Estoy enfadado y decepcionado con el rendimiento individual y con el colectivo».
Sin embargo, en esa línea de no querer enredarse con el pasado, porque puede seguir bloqueándoles, Víctor Orta miró al futuro más inmediato y a la competición para subsanar las carencias que han llevado a la actual situación deportiva en la que se encuentra el Real Valladolid (recién caído la pasada jornada a las posiciones de descenso). «Tenemos que sobreponernos y asumir el cambio de objetivo. Tenemos que ser capaces de evitar las excusas y mostrar todos nuestra mejor versión».









