Álvaro de Pablo, dueño de la portería del Real Valladolid Promesas, ha vivido en los últimos años una aventura futbolística que le ha llevado hasta Los Anexos. Llegó en verano procedente del Real Ávila, donde mostró una gran versión incluso en la Copa del Rey ante el primer equipo del Pucela, y al poco tiempo de estar en dinámica de primer equipo, su disciplina, su forma de ser y su desempeño convencieron a la entidad blanquivioleta para renovar al cancerbero de una forma muy temprana.
«Estoy muy a gusto y siento también un apoyo muy grande por parte del club. La verdad que el trato es magnífico por parte de todo el mundo y estoy muy contento. La verdad es que se trabaja mucho mejor con con ese apoyo. Todavía quedan meses para redondear el año y esperemos que podamos cumplir los objetivos marcados», asegura el guardameta a Blanquivioletas.
Álvaro de Pablo, ya un vallisoletano más
Sin embargo, la aventura de Álvaro de Pablo en Valladolid viene de atrás. Estudiante de medicina, su vida está en Pucela desde hace ya unos años, y jugó previamente en otro equipo de la provincia, el Atlético Tordesillas. «Yo sabía que si me llamaba el Real Valladolid ya me podía llamar el Papa de Roma que iba a firmar. Tengo aquí mi círculo de amistades, mi novia también es de aquí… Estoy en sexto de carrera, así que que si todo va bien este año ya la termino. Vivo una vida de estudiante normal que ahora también juega en el equipo de la ciudad. Lo voy compaginando como puedo con con mucha ayuda», dice el portero.
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El portero, a título individual, ha dado el salto con la mayor naturalidad posible. Asegura que «es una gozada» trabajar en una estructura como la del Real Valladolid. Para él ha sido un año de mucho aprendizaje, viviendo desde dentro dos realidades complicadas, tanto en el día a día con la primera plantilla como con un filial muy joven en el que, bromea, se siente «el abuelo del equipo», pero intenta ayudar en todo lo posible. Sobre el césped y en el vestuario.
«Cuando vine aquí sabía que el reto iba a ser máximo, que esto es el Real Valladolid y aquí no vale todo y la verdad es que se lleva bien. Sí que es cierto que bueno, ahora últimamente los resultados no están acompañando. Con el Promesas parece que ahora algo están acompañando más, pero la verdad es que el el trabajo diario es muy bueno, entonces yo creo que eso sumado al ambiente que hay tanto arriba como en el Promesas y a la confianza también que hay en sacarlo, creo que que lo único que falta es que el fútbol nos de un pelín de esa suerte que a veces se necesita», explica Álvaro de Pablo.
Lo cierto es que por ahora ha sido bastante regular y ha firmado buenos partidos defendiendo la portería del Real Valladolid Promesas, aunque él prefiere hacer balance cuando termine todo. «Las notas me gusta darlas a final de temporada», afirma. Para Álvaro de Pablo a una buena nota se llega estando concentrado en el día a día para no caer en despistes y tratar de sacar el máximo número de puntos posibles.
«Creo que es la mejor manera de llegar realmente preparado al al partido del fin de semana. Este domingo nos toca el Coruxo allí que bueno, la clasificación refleja un poco cómo va el equipo. En la ida nos costó una barbaridad, pero yo confío en que que ahora mismo estamos en una dinámica mejor y espero que podamos sacar algo positivo Sería muy importante poder extender esta buena racha en el tiempo«, sentencia.











