Una de las situaciones más extrañas que pudo dejar el Real Valladolid – Castellón fue que Luis García Tevenet no diera minutos, a pesar del marcador, a Carlos Clerc y a Clement Michelin. El técnico blanquivioleta sorprendió en esa decisión más que en ninguna otra, puesto que se trata de dos futbolistas recién incorporados. Si bien es verdad que a veces las prisas no son buenas consejeras, y el avance de los acontecimientos con Noah Ohio sirve de ejemplo, parecía el contexto de lo más propicio para sus primeros minutos.
Tevenet introdujo tres cambios al descanso, todos hombre por hombre: Jaouab entró por un Pablo Tomeo otra vez desdibujado en el centro de la defensa, Lucas Sanseviero lo hizo en la posición del desacertadísimo Stipe Biuk y Juanmi Latasa por Vegard Erlien, a quien flaco favor hace ubicando como único punta, bien sea para presionar o para recepcionar envíos largos, como sucedió ante los orelluts o contra el Leganés, respectivamente. Ponceau en el lugar de Meseguer fue el siguiente.
Variaron, eso sí, los perfiles; diferentes cada ingresado respecto a los salientes. Los minutos se iban consumiendo y, en el 75′, para sorpresa de todo el mundo, Alani entró por Maroto, tan demandado hasta la fecha y quien pudo hacer poco en (el) medio de un equipo en ruinas. «Si nos ponemos a hacer probaturas al final… Clerc está cada día mejor y Clement viene de estar parado por un problema físico. Tenemos que tener mucha cautela con ellos», aseguró el técnico en la posterior rueda de prensa.
La definición resulta alarmante si se tiene en cuenta que si bien es verdad que quedan diecisiete jornadas por delante, a los fichajes cabe pedirles rendimiento inmediato, y más si llegan en una situación tan acuciante como la que actualmente vive el Real Valladolid. Ciertamente, Carlos Clerc acumula más de un año sin competir, dado que se fue del Elche hace tiempo, si bien lleva en la disciplina del equipo desde el pasado 13 de enero, día en el que comenzó a entrenar.

Ramón condiciona a Tevenet (y viceversa)
Entretanto, Michelin sí ha jugado, aunque poco, en el Racing. Su fichaje vino precedido de la decisión de Tevenet de no contar con Koke, que ya es titular en la Ponferradina en un lateral derecho que en el Pucela realmente ocupa un central, puesto que las conductas de Ramón Martínez son más de eso que de otra cosa (como muestra, otra vez lo sucedido contra el Castellón; tendía a recoger la posición hacia adentro, obligaba siempre al retorno de Peter y nunca profundizó).
El zaguero muleño juega condicionado mientras Alejo agota su sanción, que terminará tras el partido de este próximo sábado en el Nuevo Los Cármenes, que vendrá a ser una final para el propio Tevenet. El entrenador, ante esto, ha otorgado algo más de vuelo a Hugo San, que pisa más área que en sus primeros partidos, más suelto que en estos. Sin embargo, lo que ha podido compensar en ataque no ha remediado lo que pasa en defensa, donde el problema de no tener a Iván Alejo sigue latente.
Volviendo al escenario de este domingo, tener un cuarto de hora por delante, y con el resultado como estaba, no parecía el contexto más duro para dos profesionales con la experiencia de Michelin y de Clerc, dado que si bien el Castellón mantuvo el dominio, no imprimió una velocidad excesiva. Después de todo, poco podía ir peor -salvo que mediara lesión de alguno, en cuyo caso el problema no sería tanto jugar como firmar a jugadores no aptos-… y si podía hacerlo, lo fue: en ese impás en el que jugó Alani, el Castellón hizo el cuarto.










