El Córdoba CF es uno de los equipos más interesantes del campeonato y, a pesar de todo, uno de los que logran pasar más desapercibidos. Un equipo que, a los mandos de Iván Ania, ha sabido tener una línea ascendente después de un comienzo más que convulso. La confianza en las piezas del equipo y, sobre todo, en la idea de su entrenador, que ha logrado revertir esa situación y parece poder disfrutar del camino que se presenta en 2026, en el que ni siquiera el playoff de ascenso parece ser un techo inalcanzable una vez que la tranquilidad, sin ser segura, parece cercana.
Iván Ania tiene una intención clara de construir desde atrás desde un dibujo de 1-4-2-3-1, convertible a un 1-4-4-2 o 1-4-3-3 cuando es necesario, con esa intención de progresar de manera controlada. Con balón, por tanto, apuesta por esa intención de salir jugando, con dominio técnico desde la línea defensiva y la intención de dominar mediante la amplitud en ataque, con desdoblamiento de laterales, por encima de los extremos y sobre todo, generando esa situación de dos contra uno que puedan encontrar vías para la finalización o para un último pase mediante centros al área.

Ese movimiento de ataque, priorizado por las bandas, le da clara libertad a los extremos para actuar por dentro o por fuera mientras que le da opciones a la segunda línea para poder actuar rápido en jugadas en las que la llegada a la frontal pueda resultar, con piezas clave encontrando vías para disparos lejanos y una referencia clara por dentro para buscar el pase, cargando el área o buscando los huecos en velocidad, con dos perfiles de punta muy diferentes.
Sin balón, en cambio, busca un juego que esté presente desde la realidad lógica de la presión media-alta, buscando que el esfuerzo de laterales y extremos sea mínimo (menos metros recorridos) e impedir el contragolpe de manera veloz, con la intención de los mediocentros a cubrir espalda de los laterales o buscar rápidamente tirar la línea del fuera de juego como un principio defensivo fundamental para evitar que los rivales pudieran generar peligro.
El Córdoba, línea por línea
En la portería, será Iker Álvarez quien recoja el guante de Carlos Marín, que a menudo ha sido el gran escudero. Álvarez es un portero con calidad y con veteranía que caracteriza lo que busca Iván Ania desde el inicio de la temporada. En esa confianza del entrenador se basan los 17 partidos que ya ha disputado esta temporada en la portería del Córdoba como el ‘1’ de este equipo y con la función clara de iniciar el juego desde la base y siendo enlace cuando los centrales necesitan desahogar el juego o buscar salida en largo.
En la defensa, con todos disponibles, cabe esperar que puedan ser Álex Martín y Xavi Sintes los elegidos para ocupar los dos puestos de central en una línea de cuatro en la que han entrado mucho también en juego Rubén Alves y Fomeyem, así como en banda parece claro que la baja de Trilli pueda hacer volver el recurso de destinar a Albarrán, lateral zurdo, a ser lateral derecho, colocando a Diego Bri en su posición natural en el perfil izquierdo.

Por delante, en el centro del campo, el doble pivote parece claro, con Dani Requena y Alberto del Moral en esa labor de creación y destrucción en la medular, con hombres como Isma Ruiz como alternativa para el segundo, que podría caerse de nuevo del once para que entre uno de los favoritos de Iván Ania en esa función y que volvió ante Las Palmas. Por delante, sería Jacobo el más probable, tras unos meses de pérdida de sitio de Dalisson y con esa intención de percutir, cuando es necesario, con dos jugadores cargando el área, pudiendo convertir el 1-4-2-3-1 en 1-4-4-2.
Por las bandas, ofensivamente, los elegidos suelen ser Carracedo o Kevin Medina, con la posibilidad de que Diego Bri ocupe el lateral zurdo en esta ocasión, un hombre generalmente por delante cuando Albarrán puede jugar como lateral zurdo. Perfiles sostenidos desde la necesidad de que transiten por dentro y por fuera cuando hay necesidad y con capacidad para buscar al hombre referencia, generalmente Adrián Fuentes o Sergi Guardiola, con la opción de que Diego Percan vaya ganando peso como pieza móvil alternativa en punta.










