Cuando el Real Valladolid visitó Las Rozas en División de Honor en su última jornada, lo hizo con una sorpresa en el equipo titular de Manu Olivas: la presencia de Mario Domínguez después de tres meses. El delantero berciano estuvo todo este tiempo jugando por encima de su edad, si bien, ante la falta de una continuidad mayor, se tomó la decisión de que actuase con los que estaba previsto que fueran sus compañeros durante esta temporada. Y al más puro ‘estilo Stephen Curry’, hizo aquello que sabe: conjugar al verbo enchufar; marcar uno de los cuatro goles del triunfo de los blanquivioletas.
Aunque no dejara de ser llamativo para más de uno, esa participación no le aparta del camino que el Real Valladolid tiene diseñado para él. Más bien al contrario; su renovación está tan encarrilada que prácticamente se puede considerar cerrada. No es que sin esta no fuera a seguir en el Pucela, puesto que al cumplir los 16 años estampó su firma en su primer vínculo profesional y su futuro estaba atado de antemano, sino que desde la dirección deportiva se quiere afianzar ese camino con un nuevo contrato, opción que Radio Marca Valladolid desveló en noviembre.
Estas conversaciones, de hecho, comenzaron antes, cuando Guillermo Almada, al «escarbar» en la cantera buscando el gol que no encontraba se topó con él, después de que Sisi, que lo había dirigido siendo cadete durante el pasado curso se lo recomendara. A las primeras de cambio, marcó en un amistoso contra el Salamanca y en las oficinas pronto cayeron en la cuenta de que se trata de un jugador diferente, que algún día puede marcar los designios del primer equipo gracias a su capacidad goleadora y a su fortaleza física.

Mario Domínguez y el porvenir
Con Mario Domínguez todo fue tan rápido que debutó con el primer equipo del Real Valladolid con 16 años y 295 días, lo que le convirtió en el segundo jugador más joven en hacerlo tras Luis Miguel Gail. Además, ‘El Jabalí del Bierzo’ es el único futbolista nacido en 2009 que ha jugado en LaLiga hasta el momento, un hito al que acompañaron dos ratos más, ante el Eibar y ante el Real Racing Club, y su estreno anterior con el Promesas, con 16 años y 262 días, juventud solamente superada por Arnu, con quien ha jugado (compartieron punta ante Las Palmas) y Víctor ‘Jr’.
Esa precocidad pretenden en Zorrilla que no sea flor de un día. Por ello, solo los quehaceres propios del mercado de fichajes han demorado esa renovación hasta el 30 de junio de 2029, una que según confirman a Blanquivioletas varias fuentes, no responde a ningún interés de terceros, sino a la creencia de que el buen papel mostrado en los entrenamientos del primer equipo y la madurez futbolística que ostenta se pueden traducir en un futbolista importante, que si no ha hecho mejores números hasta ahora es porque no deja de ser un adolescente.
Básicamente, si no acumuló grandes cifras hasta ahora es porque no le dio tiempo, se entiende, porque en categoría cadete, como se suele decir, se le caían los goles. Así, su capacidad goleadora es uno de sus principales características, aunque su juego tiene más valor que ese: a pesar de no ser un futbolista de una especial envergadura, sí es poderoso en los duelos, difícil de mover por los centrales cuando protege el esférico de espaldas, con una buena lectura de las acciones ofensivas, que ya ha dejado alguna jugada interesante con el Promesas.
Confieso que se me hace un poco -digamos- raro no ver a Mario Domínguez en la lista teniendo en cuenta que juega promocionado y hasta ha debutado en el fútbol profesional. No abundan (al contrario) perfiles como él en la generación del 2009. https://t.co/QJRAFXIxPU
— Jesús Domínguez (@JesuDominguez) January 14, 2026
La internacionalidad, cuestión de tiempo
Que hasta ahora Mario Domínguez no haya sido internacional con España en categorías inferiores es una anomalía, aunque cerca ha estado de serlo en alguna ocasión anterior, puesto que lleva un par de temporadas entrando en alguna prelista. Su debut en Segunda no parece haber impresionado a los seleccionadores, o no lo suficiente para llamarlo ya, aunque no será de extrañar que, si empieza a marcar goles, termine siendo llamado, puesto que es el suyo un perfil de delantero diferente a los Enzo Alves (Real Madrid) y Roberto Tomás (FC Barcelona) que acostumbran a jugar con ‘La Rojita’.











