El partido contra el AD Ceuta significó, al final, mucho más que los tres puntos cosechados por el equipo en una jornada en la que estaban obligados a hacer olvidar el desastre de Butarque. Y es que en seis minutos, durante la segunda parte, el Pucela tuvo en el campo a seis efectivos nacidos en la provincia. Una alegría extra que no tuvo nada que ver con los tres goles marcados y con el respingo en la tabla gracias a la victoria, pero que llena de orgullo el trabajo que hace posible que este Real Valladolid haya sido uno de los que más canteranos hayan promocionado. Un Real Valladolid más de Valladolid que nunca.
Un hecho que tiene su aquel y que coloca a los elegidos por Tevenet para jugar del minuto 73 al 79, a seis nacidos en Valladolid: Iván Alejo, David Torres, Hugo San, Iván Garri, Mario Maroto y Chuki, que defendieron la victoria del equipo con goles casi plenamente pucelanos también. La salida de Chuki del campo en el minuto 80 significó romper la magia, pero el hecho de quedará para siempre, tal y como remarcó Torres en Zona Mixta tras el partido: «Es un orgullo. Todos los que somos de Valladolid soñamos en algún momento con jugar en el primer equipo».

La realidad es que es un hito que remarca que, por primera vez en todo el año, el equipo alineaba a casi todos los posibles pucelanos convocados, a excepción de Aceves, portero suplente y que se vio cumplida tras la sustitución de Sergi Canós Tenés, que dejaría su sitio a Iván Garriel, y la de Peter González, que haría lo propio con Mario Maroto. En ese momento, la provincia se vio representada por un jugador de Laguna de Duero, otro de Íscar y cuatro nacidos en Valladolid. Una representación récord que cumple, además, con una premisa que parece clara: Los Anexos sí tienen sentido en un año en el que muchos canteranos están salvando los muebles.
Y no queda ahí la cosa, pues en el marcador se representó totalmente, de nuevo, a Valladolid, con presencia en todos los goles, con dos asistencias de Chuki (una de ellas en el gol no pucelano de Meseguer) y dos goles de jugadores nacidos en Valladolid, del propio Chuki y de David Torres. Un viaje a Ceuta rodeado de setenta aficionados del Real Valladolid que tuvo un bonus track para disfrutar de un desplazamiento que acabó siendo plenamente satisfactorio para quienes estuvieron en la grada o viviéndolo desde casa, pues en el partido más lejano de la temporada, Valladolid estuvo más cerca que nunca.
Presencia notoria de Valladolid desde el once inicial
Y si bien es cierto que no duró mucho en el campo esa realidad, hay que decir que ya de por sí hubo un gran combinado inicial con presencia pucelana. Cuatro efectivos ya que casi todas las líneas tuvieran un efectivo nacido en la provincia. Más tarde, como sabemos, a estos se les sumarían en la segunda mitad dos canteranos, uno que parece querer conquistar el primer equipo cuanto antes, Maroto, y otro, Garri, que vuelve con fuerza para aportar. Puede parecer anecdótico, pero no lo es.

A día de hoy parece confirmar la salud de algunos de los elementos de la cantera y, sobre todo, su madurez para ser piezas válidas para Tevenet en un momento de la temporada en el que el equipo necesita responder. Con esa ausencia de Aceves se evitó que la gesta fuera aún mayor, pero lo cierto es que ya se cumple algo que hace algunas temporadas parecía imposible, que es conformar un equipo con más jugadores de la provincia vallisoletana que de fuera.
Un hecho que no ha pasado desapercibido y que marca una pauta positiva para todos los que día a día potencian los perfiles de cantera y a los propios chavales que hoy sueñan aún en Los Anexos con poder dar el salto algún día. La cantera y las figuras que van surgiendo están muy vivas y merece la pena tener la paciencia, el rigor y el talento para encontrar el timing con el que deben dar el paso de asaltar el primer equipo.










