Lo que bien empieza esperemos que bien acaba. En su regreso a la Segunda División tres años después, el Real Valladolid se deshizo sin demasiados apuros de un Villarreal B que no mostró apenas resistencia y que pudo salir de Zorrilla con un resultado aún más abultado en su contra.
El míster blanquivioleta, Antonio Gómez, se declaró muy contento y satisfecho por el resultado pero advirtió que esto no ha hecho más que empezar. «Está claro que es la línea a seguir. Sabemos que esto es muy largo y que sólo acaba de empezar. También, por supuesto, hemos cometido errores y tendremos que corregirlos».
Respecto al partido, decantado a favor de los locales desde los primeros minutos, el técnico pucelano elogió que sus jugadores empezaran «muy fuertes, como habíamos hablado, con mucha intensidad y enganchando al aficionado para que supieran qué Valladolid se va a ver durante la temporada».
El madrileño se mostró contento con los primeros compases de su equipo aunque consideró que luego bajó un poco el ritmo debido al esfuerzo físico. A pesar de elló apuntó que en la segunda parte volvieron a salir muy bien y que a raiz de la expulsión ya todo se puso de cara.
Asimismo alabó a todos los jugadores que participaron y apuntó que los cambios «han ayudado muchísimo».
Preguntado por el dato anecdótico del liderazgo blanquivioleta en la División de Plata, Antonio Gómez fue tópico y claro con su respuesta: «Me da igual, sinceramente. Yo quiero serlo en la última jornada. De hoy me llevo las sensaciones, que son muy buenas».













