El Betis da la campanada en Mojados, La Cistérniga se viene arriba, mientras que el Laguna cae de nuevo a domicilio
Universidad de Valladolid 1-3 Villa de Simancas

No era día para pasodobles, florituras ni cánticos de sirena en un Parque Canterac, convertido más bien en un parque acuático, capaz de drenar todo lo que había caído hasta la hora del partido, pero no de frenar a quien había llegado dispuesto a llevárselo. Dani Blanco –este domingo convertido en Poseidón— confirmó que tanto él como su equipo están de vuelta.
Porque gran parte, por no decir toda la culpa de que el Villa de Simancas saliera con el triunfo bajo el brazo es de su nueve, que con un hat-trick decidió un choque igualado, manejado por el Universidad de Valladolid en muchas facetas. Pero aquí, en un partido tan espeso, decide la pegada. A los veinte minutos Dani marcó el primero tras un semirremate de Emi, que salió del partido trastocado y que podría perderse varios partidos.
No les dio fuerzas a los de Pablo Gil el paso por vestuarios porque salieron al campo más aturdidos todavía de como habían acabado la primera parte. Es más, se fueron con ventaja porque Rubén mandó al limbo un penalti cometido por Oli –hasta el que nunca falla tiene su momento de zozobra–.
Seguía insistiendo el Uni, con corazón pero también a base de fútbol porque, dicho sea de paso, el conjunto de Patri Vallés en estas últimas semanas ha visto la manera de conectarse a la liga y de encontrarse a sí mismo. No fue suficiente para derrotar, eso sí, a Poseidón.
Porque cuando más cerca estaba el empate volvió a aparecer tras una pérdida en medio campo para someter al Uni al segundo gol. Un golpe muy duro, que no hizo que los locales le perdieran la cara al partido. Aun así, el tercero fue definitivo, pese a que los locales recortaron distancias con un gol de Rubén a falta de diez minutos.
Así volvió el Villa de Simancas a la lucha por el ascenso, con su segundo triunfo consecutivo en un derbi más complejo de lo que podrían haber supuesto. Por su parte, el Uni dejó sensaciones positivas, pero tendrá que regresar a la victoria para terminar el año fuera de los puestos de descenso.
Mojados 2-4 Betis
La jornada le salió redonda al Villa de Simancas porque nadie de la parte alta ganó, tampoco el Mojados, que había sumado todos los puntos posibles en su campo, pero que este domingo no pudo con un Betis que encontró el acierto que le faltaba otros partidos. Desde muy pronto porque los de Óscar González abrieron el marcador al minuto, con Diego Torres tirándose en plancha.
Reaccionó el Mojados a balón parado con una gran ejecución de falta de su capitán, que sirvió para poner el empate. Pudo darle la vuelta al inicio del segundo tiempo, pero el colegiado señaló fuera de juego y a renglón seguido fue el Betis quien se puso por delante. Juan cayó en el área, penalti. Y ahí Diego Torres no falla.
Era el día del balón parado, dijo Yeray, que selló el tercero en un saque de esquina. El cuarto ya fue obra de Tato, tras una gran jugada individual, que regaló a su equipo un final de partido tranquilo.
La Cistérniga 4-1 Bovedana
Éramos pocos y parió La Cistérniga un auténtico partidazo que les deja en cuarta posición. Sacó su artillería para golear a la Bovedana con dos hombres en estado de gracia como son Isma y Arroyo, que abrieron el partido, y después con un Fran que regaló al público una exhibición y que además marcó el tercero.
Es cierto que los zamoranos no se rindieron pero cuando llegó su gol los de Roberto García ya tenían la situación controlada. Isma, por si acaso, sentenció la contienda de penalti en el minuto 72.
Fabero 4-1 Laguna
No consigue el Laguna coger buenas sensaciones a domicilio después de caer goleado contra el Fabero. Los de Carlos Álvarez encajaron un gol a los ocho minutos y tras ponerse dos a cero abajo, Rabadán convirtió un penalti que les dio esperanzas, pero justo antes del descanso llegó el tercero, definitivo. El cuarto del Fabero redondeó el triunfo, pero aun así siguen colistas.













