Otro sombrío final hace que las naranjas desperdicien un cero a dos para acabar empatando (2-2), en un partido que tenían controlado pese al terreno de juego, que estaba impracticable

Uno no se da cuenta de lo que tiene hasta que lo pierde. Qué gran verdad. A veces llega esa sensación de que algo va a estar ahí siempre, que no se va a ir y uno no se para a pensar el valor que tiene. Y de repente, cuando quiere darse cuenta, ya no está. Por un descuido lo ha dejado escapar y, a esta hora, ya es imposible remediarlo. Quizá debía de haberlo cuidado algo más.
Y el Parquesol lo dejó marchar. No es la primera vez y se presume que no será la última que este equipo, catalogado como uno de los top en este grupo, con un resultado a favor, con el control del partido y ante un equipo muy tocado, deja escapar toda esa ventaja. Ya ocurrió en Guadalajara, en Vallecas y ahora en Zamora que, para más Inri, eran las últimas clasificadas.
Las naranjas se llevaron un punto, o mejor dicho perdieron dos, frente al Amigos del Duero (2-2). Pese a mantener una ventaja de dos goles a falta de veinte minutos, de nuevo el rival las sorprendió y asestó un par de golpes postreros para llevarse un punto, más que merecido.
En un ejercicio de ambición contrastado con un Parquesol que volvió a pecar de relajación, o al menos eso se mostró en los minutos finales, el Zamora se metió en el encuentro a falta de veinte minutos, empató a falta de cinco y rozó la gesta de lograr la que habría sido la primera victoria de la temporada. Todo ello en un encuentro que, aparentaba caminar hacia algo radicalmente distinto
Con un inicio previsible si uno analiza el campo donde se iba a jugar. Pesado, con el balón que salía en una dirección aleatoria y donde la velocidad y el control se convertían en un imposible. Y eso impidió lucirse a jugadoras de técnica como Barbi y Paulita, que estuvieron lejos de su mejor versión.
Al igual que el resto del equipo. Resulta complejo pensar cómo ser capaz de ofrecer una imagen tan admirable en campo del líder y no tener suficiente disposición como para superar al colista. Cosas que sólo las explica el fútbol, donde cada vez está más claro que cada equipo, cada jornada, cada semana, es un mundo.
Aun así, y pese al inicio cerrado, las de Daniel Clara se adelantaron con un taconazo de Ali, precedido de un error garrafal de Tania, la portera local, que dejó escapar el esférico. Así se fueron al descanso, sin que sus rivales les plantearan mayor peligro. Al igual que al inicio de la segunda mitad, cuando llegó el segundo.

Otro final deplorable condena al Parquesol
A los 51 minutos, Judy cogió la moto por la banda derecha, apuró línea de fondo y puso un centro medido para la llegada de Nata, que la cruzó muy bien ante la estirada de Tania que ni la rozó. La ventaja aumentaba pero, a partir de ese momento, el control se diluyó.
Y eso que opciones hubo para marcar a la contra, sobre todo por medio de Sandra que mostró velocidad y desborde, más lúcida que en otras ocasiones, pero sin llegar a ser determinante. De lo poco positivo de una segunda parte mala en cuanto a juego y peor de resultado. Porque el Zamora, abatido, que veía que otra vez más se iba a quedar sin sumar en casa, resurgió a falta de veinte minutos.
Resurrección que se inició con un balón largo que caza Teresa, Martina se vence y la nueve, que salió poco antes desde el banquillo, transforma en el primero. Misma historia de siempre, mismo resultado. Porque el empate llegó, también obra de Teresa, que puso en evidencia la inmadurez del Parquesol, que casi tuvo que agradecer el punto sumado.
Con la igualada, el Amigos del Duero sacó su garra, cogió rápidamente el balón sabiendo que un punto valía de poco y que la inercia era favorable para culminar la remontada ante un conjunto naranja hundido, que no se encontraba, aminorado por la salida del campo de Nata, que le hizo perder el poco equilibrio que quedaba. Tanto es así que Martina tuvo que intervenir con una gran mano para evitar el tercero que habría supuesto la catástrofe. Una amarga reaparición para la portera parquesolina que, eso sí, no fue más responsable que el resto del empate.
Por fortuna para las visitantes sólo se añadieron tres y el choque acabó en tablas. Tampoco las locales asediaron, aunque si lograron intimidarlas aupadas por una grada que pensaba que «ahora o nunca». Aún así, suman seis puntos y la salvación sólo podría provocarla un milagro.
Un empate amargo, pero merecido, mucho. Quien se relaja lo paga, sea el rival el primero o el último. Esté el campo en perfectas condiciones o impracticable -como era el caso, pero para ambos conjuntos igual-. Pero derrochar una ventaja de dos goles, otra salida más, dice poco de un equipo que quiere y debe aspirar a lo máximo. A veces la calidad no es suficiente si uno no la expone también en estos campos.
Se pasó de salir goleadas del campo del Tacón con una media sonrisa a regresar contrariadas y ofuscadas con un punto insuficiente, que las hace alejarse aún más de la tercera plaza, si es que el Madrid B gana. Ese será precisamente el rival la próxima semana, en el Saso, seguramente con este duelo ya en el ostracismo. Así es el fútbol y la vida. Unas veces estás arriba y otras tan abajo que se ve todo negro. Porque de lo sublime a lo ridículo hay un paso, y viceversa.
Zamora Amigos del Duero: Tania; Cristina, Vanesa, Mónica (Yasmin, min.62), Patri; Cinta, Pastor, María, Mercedes (Ana, min.62); Blanca y Bea (Teresa, min.65)
Parquesol: Martina; Judy, Noelia, Pau, Kela (Crispi, min.73); Nata (Maka, min.66), Barbi, Sandra, Paulita Román (Alexia, min.56); Charle y Ali.
Goles: 0-1, minuto 29: Ali; 0-2: minuto 51: Nata; 1-2, minuto 71: Teresa; 2-2, minuto 85: Teresa.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada decimosexta del Grupo V de la Segunda División Femenina.














Hasta cuando vais a seguir dando cera, con el tema de Oscar? No os cansais de que cada articulo que escribis,teneis que estar recordandolo?. Lo del primer parrafo de este articulo es para vomitar,dejad trabajar al entrenador de una santa vez. Ahora que Oscar ya tiene equipo, hacedle un publireportaje diario si quereis, pero dejad tranquilos a Daniel y a sus chicas.
Buenos días, Luis.
Si te hace vomitar nuestro trabajo, no sé por qué nos lees. Nosotros esto no lo hacemos para agradarte a ti. Ni al coordinador. Ni a ‘Los Loonies’. Lo hacemos como buenamente podemos, quizá equivocándonos en muchas cosas, pero sin faltar al respeto a nadie, intentando ser imparciales. Sé, por tu comentario, que considerarás que no lo somos, o que, en este caso el redactor, no lo es. Él a quien tiene que «rendir cuentas» en este portal es a mí. A nadie más. Ni a Óscar González ni a Eladio Blanco.
Aquí no estamos para enterrar a nadie, como he leído. Tampoco estamos interrumpiendo la labor del entrenador actual, como pareces decir. ¿A quién no estamos dejando trabajar y cómo, en tu opinión? El redactor acude a los partidos en la misma medida que antes e intenta hacer su trabajo de la mejor forma posible, igual que antes. Si él considera que debe ser crítico después de que el equipo sea remontado por el colista, pues así será. Igual que no estamos para enterrar a nadie, tampoco estamos para tirar siempre flores. Pero no en este caso: en ninguno. Claro, que quizá el problema sea ese.
Blanquivioletas es el mismo medio de comunicación ahora que cuando sacó catorce artículos referentes al derbi del año pasado. Por ejemplo. Si no es así a tus ojos, o a los de alguien, lo lamento mucho, pero pertenecer a un equipo de alto rendimiento y pretender salir en los medios implica que cuando algo sale mal -véase: la remontada de ayer- pueda (o, incluso, deba) ser criticado. Reflexiona sobre ello antes de matar al mensajero al margen del nombre del ocupante del banquillo. Reflexiona sobre cuál es EL ÚNICO medio de comunicación que hace seguimiento puntual «a Daniel y sus chicas». Y si después de hacer esa reflexión sigue sin gustarte, a lo mejor es porque no conoces los fundamentos de mi profesión y/o porque los publirreportajes deberías pagárnoslos tú.
Luis una pequeña pregunta, porque el inicio de la crónica tiene que ir referido a Oscar, no será que a lo mejor la obsesión viene de otro sitio y se ven cosas donde no las hay.
Lo he leído varias veces y creo que hace referencia a la gran falta de control del partido por parte del equipo, hasta tu comentario no se me ocurrió pensar que podría hacer referencia a Oscar (lo cual sigo sin pensarlo). También creo que la falta de respeto en tu mensaje es innecesaria (la parte de lo de vomitivo) sobre todo hacia alguien que cada domingo que se juega fuera se traga 400 km por seguir a la chicas y animarlas, luego como todos que tenemos que hacer nuestra profesión intenta ser lo máximo profesional posible, como creo que intenta hacer el redactor cada domingo en sus crónicas.
Así que sí que creo que debas dar tu opinión, para eso esta esta parte de comentarios, pero con bastante mas respeto que creo que puedes llegar a tener.