El choque entre el Real Valladolid Promesas y el Real Racing Club de Santander evoca ese pique entre pucelanos y cántabros tan recurrente en este siglo

Con Llanes, una localidad pequeña y equidistante entre la ciudad de Gijón y la capital cántabra, empezó todo. Llanes, más allá de ser una belleza rural bañada por el mar cantábrico, fue la sede de un supuesto pacto futbolístico tan importante como los de la Moncloa, al menos para aquellos con más apego al balón que a la vida misma. Aquí se difumina la realidad –o rivalidad– con la ficción. ¿Hay una confrontación real entre el Real Valladolid y el Racing de Santander?
Empecemos por el principio. Existe una corriente a orillas del Pisuerga que considera al Racing un enemigo por el recurrente ‘Pacto de Llanes’ el entre Sporting de Gijón y el conjunto santanderino. Si hay algo cierto es que aquella semana de mayo de 2010 estuvo llena de comentarios desafortunados.
El entonces –y actual– presidente de Cantabria, y siempre rocambolesco, Miguel Ángel Revilla, afirmó que ‘La Mareona’ debía desplazarse hasta El Sardinero, pero para animar al Racing en vez de a los suyos.
Este comentario, lógicamente, no sentó bien a los involucrados en la lucha por mantener la categoría. El siguiente protagonista le resultará familiar a los pucelanos: Miguel Ángel Portugal, el tocayo del anterior y actual entrenador del Real Valladolid, dirigía a los cántabros en esa temporada 2010, y dos semanas antes del final de la liga afirmó que el Real Valladolid debería conseguir los seis puntos restantes, declaraciones que se interpretaron como un regalo sportinguista en forma de tres puntos para sus vecinos del norte.
Los vallisoletanos sufrieron en sus carnes la impotencia de ver cómo se avecinaba una fiesta en Santander, a costa –o eso entendían ellos– de su más que probable descenso. El Real Valladolid tenía una empresa complicada en la última jornada: visitar el Camp Nou con el Barsa a un triunfo de ganar la liga, na pesadilla para los blanquivioletas, que terminó con la dramática pérdida de categoría a la Segunda División. Los castellanos entendieron que cuando el Pisuerga suena, agua lleva, y desde entonces los haters del Racing se hicieron más numerosos en Pucela.
Pero, ¿cómo se vive en Santander esta rivalidad? Partiendo de la base de que el Racing y el Valladolid jamás han sido un ejemplo de hermanamiento futbolístico, lo cierto es que los racinguistas tampoco sienten una especial animadversión por el equipo de la capital castellana y, aquellos que profesan un odio irreverente hacia los pucelanos, probablemente tengan en su cabeza más razones político, económicas e históricas que por aquellas únicamente concernientes al balón.
Más allá de ser un tradicional choque de nuestra liga, que enfrenta al decimotercero y decimocuarto en la tabla histórica, y de la proximidad geográfica entre ambas ciudades, que siempre aporta un picante extra al choque, la parroquia verdiblanca tiene otros partidos marcados en rojo en su calendario, como pueden ser contra el Real Oviedo o el Athletic Club de Bilbao.
Dicen que el tiempo todo lo cura, pero cuesta creer que en Valladolid vayan a olvidar fácilmente un descenso tan traumático como resultó caer al pozo en la última jornada. Sin embargo, es verdad que el Real Valladolid dependió de sí mismo en todo momento, y una victoria en Barcelona, si bien muy complicada y osada, hubiera supuesto la salvación sistemática. Por ello, sustentar una manida rivalidad entre dos entidades tan añejas por un simple vestigio histórico es difícil de comprender.
Las razones para entender la menester necesidad de «llevarse mal» también residen en intentar superar al que nos rodea, así como lo atractivo de crear un derbi entre equipos que últimamente no habían contado con rivalidad en sus respectivas comunidades. El Racing visita El Zorrilla, pero esta vez para enfrentarse al filial pucelano, con el ambiente frío por los caprichos del guion. Pero rivalidades o ficción a parte, el mundo del fútbol echa de menos un partido tan histórico y con esa chispa que tenían los Pucela-Racing.













