El Racing quiere rendir homenaje a la leyenda de Fernando Trío Zabala con el ascenso que tanto necesita su club más querido

Hace escasas fechas falleció el extécnico del Real Racing Club de Santander, Nando Yosu, tras seis años de lucha contra el alzheimer. La muerte de ‘El Brujo de Munguía’ ha llegado en medio de un ambiente un tanto enrarecido después de los últimos acontecimientos en la capital cántabra y el irregular momento que atraviesa equipo entrenado por Pedro Munitis.
Existe en Santander un deseo instaurado en la mente de todos los racinguistas: ascender para dedicárselo a Nando; y sus entrenadores, que jugaron a las órdenes del vasco en varias ocasiones, son un exponente más de este ferviente anhelo.
Lograr la promoción es necesario por varios motivos: económicamente, supondría una bombona de oxígeno para las arcas cántabras; deportivamente, devolvería al Racing al fútbol profesional y, como no, cumpliría la última voluntad de un entrenador que marcó época en El Sardinero, obrando el milagro de salvarlo hasta en cuatro ocasiones.
El Racing encadena nueve partidos consecutivos sin perder
El Racing es el decimocuarto equipo en la clasificación histórica, además de uno de los fundadores de la Liga Española de Fútbol, y hoy por hoy se encuentra compitiendo con los filiales de rivales directos en dicha tabla, como es el caso del Real Valladolid. El próximo domingo a las doce del mediodía de la mañana el Racing visitará el Estadio José Zorrilla, pero esta vez para enfrentarse al Promesas.
El Racing llega a la capital castellana con una notable crisis de identidad, ya que los de Munitis no son capaces de mostrar una idea de fútbol definida, y adolecen de una exagerada dependencia de sus jugadores de más calidad: Dani Rodríguez y Dioni. Además, los verdiblancos no ganan lejos de Santander desde el año pasado, agravante que ha aprovechado el Racing de Ferrol para abrir brecha y despejarse su camino hacia el play-off de campeones.
En otros tiempos, una visita del Racing al Valladolid hubiera supuesto un numeroso desplazamiento de la afición cántabra, si bien la situación actual es diametralmente opuesta. Aún con todo es cierto que el domingo se espera buena entrada –para ser un partido de Segunda B– ya que se han vendido buena parte de las mil entradas que el conjunto pucelano puso a disposición de las taquillas de El Sardinero.

El racinguismo echa de menos el ambiente futbolero de las grandes citas, y visitar una ciudad cercana y con un estadio tan familiar para los verdiblancos, que hace rememorar aquellos partidos en Primera con jugadores tan míticos como los blanquivioletas Nauzet, Justo Villar, Joseba Llorente o los racinguistas Serrano, Tchité y Pablo Pinillos, o ese gol inolvidable de Canales de vaselina en El Sardinero, previa asistencia de Pedro Munitis.
Esos choques le resultan familiares precisamente al actual entrenador del Real Valladolid, Miguel Ángel Portugal, inquilino en el banquillo de El Sardinero por aquella época, y que no ha ocultado su racinguismo por las redes sociales en las últimas fechas.
El Racing llega a Valladolid con sequía a domicilio
Regresando ‘al futuro’, el José Zorrilla pondrá a prueba la capacidad de voltear esta situación de los hombres de Pedro Munitis, que «estuvieron en una pretemporada hasta octubre», según afirmaba el del Barrio Pesquero. Además, la sequía fuera de casa y el fútbol plano y poco vistoso que despliega el Racing han instaurado un sentimiento de pesimismo que inunda la ciudad.
El equipo está tercero en la tabla, cerca del Logroñés, sin embargo, no transmite esa sensación de unidad y fortaleza necesarias para enfrentarse a un hipotético play-off de tres eliminatorias. Cuatro empates y una derrota consecutivos lejos de El Sardinero han separado al Racing de la cabeza de la clasificación.

Derrotismos a parte, la realidad es que el Racing no juega bien, pero sí es un equipo competitivo. En las últimas quince jornadas solo ha perdido en O Vao, un campo que por aquellas fechas navideñas más bien parecía una piscina. El fútbol tiene estas cosas, pese a no estar en su mejor momento, el Racing sigue en la pomada. El mayor problema de este equipo reside precisamente en eso: el colectivo.
El conjunto cántabro no es capaz de encadenar dos partidos seguidos jugando bien, y a veces ni tan siquiera dos mitades consecutivas. El ejemplo más claro se encuentra en el choque frente al Pontevedra hace dos semanas, en la que el Racing mostró su doble cara.
En la primera parte fue el ‘Doctor Jekyll’, con un juego alegre, tocando rápido de banda a banda y llegando arriba con peligro constante. Sin embargo, a la salida de los vestuarios se convirtió en el ‘Señor Hyde’, un equipo con miedo escénico, acogotado en su área a la espera del rival y endeble en defensa.
El Racing está a un mundo del Ferrol, en cuanto a juego y a puntos se refiere, y por ello se está dejando llevar, consciente de su casi segura presencia en la promoción de ascenso, y esto es un grave error.
Los santanderinos deben aprovechas estar jornadas para recuperar el buen juego y las sensaciones que lo confirmen como uno de los aspirantes a luchar por estar en Segunda División; conformarse con ser segundo o tercero supone renegar a luchar, y eso va en contra del ADN del Racing, tan bien encarnado por Nando Yosu y su inexplicable capacidad de convertir los problemas es una oportunidad. El Racing tiene que luchar por el ascenso, es lo que ‘El Brujo’ hubiera querido.













